A pesar del descontento de la población y dos días consecutivos de protestas contra un seguro obligatorio de responsabilidad civil contra terceros y ocupantes para todos los conductores de transporte y motociclistas, el Gobierno de Guatemala afirmó que no dará marcha atrás a la exigencia. Ayer hubo enfrentamientos entre la Policía Nacional Civil y el sector inconforme.
Dos mujeres policías resultaron heridas y fueron trasladadas a un centro hospitalario. Videos e imágenes de medios locales mostraron el uso de gases lacrimógenos de parte de los agentes para dispersar a los manifestantes, que se negaban a desbloquear una treintena de calles. Sin embargo, por la tarde fueron despejadas algunas vías.
El ministro del Interior, Francisco Jiménez, dijo que en las protestas se «infiltraron pandilleros» y choferes de taxis ilegales para causar «ingobernabilidad».
«Taxistas no regulados por la municipalidad son quienes incitan a la violencia, se observan vehículos con placas tapadas desde donde trasladan bolsas con piedras y otros objetos con los que agredieron a los policías», comunicó la institución en X.

La medida del seguro fue informada el lunes con el objetivo de «fortalecer la seguridad vial y ofrecer protección económica a víctimas de accidentes de tránsito», de acuerdo con el Gobierno, y será efectiva a partir del 1.º de mayo.
«Los accidentes viales son la principal causa de muerte en el país. Eso lo tenemos que cambiar y para ello hay que tomar medidas, cumplir la ley», dijo el secretario de Comunicación de la presidencia, Santiago Palomo.
«Los accidentes [de tránsito] son la mayor causa de muerte en el país, muy por encima de la criminalidad, una tragedia nacional que debe ser atendida, que será atendida», agregó Palomo tras llamar a terminar las protestas contra el seguro.
Los opositores al seguro destacan la precaria situación económica en Guatemala, donde la pobreza alcanza al 60 % de sus 17.7 millones de habitantes, según cifras oficiales.
La Cámara de Turismo de Guatemala expresó su preocupación por los bloqueos y las pérdidas que esto genera, por lo que llamó a las autoridades para intervenir en la situación y buscar una solución pacífica.
RAZÓN
El Gobierno guatemalteco dio luz verde al seguro obligatorio después de que el 10 de febrero un autobús de pasajeros cayó a un barranco en el ingreso norte de la capital, con un saldo de 54 muertos.
Aunque el seguro obligatorio está contemplado en la Ley de Tránsito desde 1996, carecía de reglamentación para obligar a los propietarios de vehículos a adquirirlo. No hay precio ni estimaciones de lo que costarán dichos seguros.






