Un submarino estadounidense hundió un buque de guerra iraní frente a las costas de Sri Lanka, en el océano Índico, dijo este miércoles el Pentágono en el quinto día de guerra en Oriente Medio que no deja de expandirse.
Después de incendiar la región con sus acciones contra Israel y posiciones estadounidenses en el Golfo, Irán atacó este miércoles a grupos opositores en el Kurdistán iraquí y lanzó un misil interceptado por la OTAN cuando amenazaba a Turquía.
Los ataques a las monarquías petroleras del Golfo y la situación en el estratégico estrecho de Ormuz, que Teherán dice controlar, dispararon el precio de los hidrocarburos.
«Guerra injusta»
El conflicto tiene repercusiones a miles de kilómetros de Teherán: un submarino estadounidense torpedeó y hundió un buque de guerra iraní frente a las costas de Sri Lanka, según el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, un hecho inédito desde la Segunda Guerra Mundial.
Las autoridades de Sri Lanka dijeron que habían recuperado los cuerpos de 87 marineros iraníes.

Irak también se vio involucrado en la crisis: Irán atacó en la vecina región del Kurdistán iraquí, a grupos de oposición kurdos armados y hostiles a la república islámica. Un combatiente murió, según un portavoz del Partido de la Libertad del Kurdistán (PAK).
La máxima autoridad chiita de Irak, el gran ayatolá Alí Sistani, nacido en Irán, denunció por su parte la «guerra injusta» librada contra Irán, e instó a todos los países a «desplegar todos los esfuerzos para ponerle fin».
Las defensas de la OTAN se activaron también para interceptar un misil disparado desde Irán que amenazaba a Turquía. Un responsable turco afirmó, no obstante, que el objetivo era probablemente una base militar en Chipre, ya alcanzada por un ataque iraní a principios de semana.
Además, el ejército iraní amenazó con atacar las embajadas israelíes en todo el mundo si ese país golpea la misión en Teherán en Líbano.






