El presidente chino, Xi Jinping, se reunió con los empresarios estadounidenses que acompañaron a Donald Trump durante su visita a China y aseguró que el país «se abrirá aún más» al mundo.
Por su parte, el primer ministro chino, Li Qiang, instó a figuras como Elon Musk, Tim Cook y Jensen Huang a ampliar su presencia en el mercado chino y actuar como puente entre ambos países en medio de las negociaciones económicas y tecnológicas.

«China abrirá aún más sus puertas al mundo exterior (…) Las empresas estadounidenses disfrutarán de perspectivas aún más prometedoras en China», aseguró el líder asiático.
El director ejecutivo de NVIDIA, Jensen Huang, y el jefe de Tesla, Elon Musk, figuran entre los ejecutivos que viajaron al gigante asiático. Los empresarios estadounidenses afirmaron que otorgan gran importancia al mercado chino y esperan profundizar sus operaciones comerciales en el país y fortalecer la cooperación con China.
Xi destacó que las empresas estadounidenses están profundamente involucradas en la reforma y apertura de China y que ambas partes se han beneficiado de ese proceso. Tras ratificar que la puerta de China solo se abrirá más, Xi dijo que el país da la bienvenida a Estados Unidos para mejorar la cooperación mutuamente beneficiosa con China y expresó su confianza en que las empresas estadounidenses disfrutarán de perspectivas aún más amplias en China.
El viaje de Trump a Pekín es el primero de un presidente estadounidense en casi una década y la gran recepción contrasta con una serie de tensiones comerciales y geopolíticas sin resolver entre las dos mayores economías del mundo.
En un banquete nocturno en su honor, el mandatario estadounidense celebró las conversaciones «extremadamente positivas y productivas» con su homólogo, al que invitó a visitar la Casa Blanca el 24 de septiembre.
Xi, menos efusivo, insistió nuevamente durante la cena en su mensaje de cooperación entre ambas potencias y aseguró que el progreso de China es compatible con el lema de Trump: «Make America Great Again» («Estados Unidos Primero»).
La Casa Blanca calificó de «buenas» las conversaciones iniciales del jueves. «Espero trabajar junto con usted para marcar el rumbo y conducir el gran barco de las relaciones China-Estados Unidos, a fin de hacer de 2026 un año histórico y emblemático que abra un nuevo capítulo en los vínculos bilaterales», manifestó Xi.

De acuerdo con el líder chino, ambas partes han acordado trabajar para construir una relación bilateral de «estabilidad estratégica constructiva».
La nueva caracterización proporcionará orientación estratégica para las relaciones bi-laterales durante los próximos tres años y más allá, y «debería ser bien recibida por los pueblos de ambos países, así como por la comunidad internacional», puntualizó.

La «estabilidad estratégica constructiva» debe ser «una estabilidad positiva con la cooperación como pilar fundamental, una estabilidad sólida con una competencia moderada, una estabilidad constante con diferencias manejables y una estabilidad duradera con promesas de paz», declaró Xi.
Antes del encuentro, Trump afirmó que esperaba mantener una «larga conversación» sobre Irán, país que vende la mayor parte de su petróleo a China pese a la amenaza de sanciones de Washington. Trump declaró que Xi le ofreció ayuda para reabrir el estrecho de Ormuz y le aseguró que Pekín no enviará material militar a Irán.






