Desde que la Asamblea Legislativa tuvo un cambio histórico en la correlación de fuerzas políticas, con mayoría de Nuevas Ideas, no se ha emido ningún dictamen que conlleve la creación de nuevos impuestos en contra del bolsillo de la población salvadoreña.
«En esta comisión de hacienda [y especial del presupuesto], en lo que venimos trabajando desde 2021, nunca se ha puesto un impuesto nuevo, ni uno, y no se ha aumentado cualquiera de los que ya existían», aseveró el jefe del grupo legislativo cian, Christian Guevara.
A pesar de la crisis económica que se generó a escala mundial como resultado de la pandemia por COVID-19, que impactó las cadenas de suministros, y el contexto geopolítico, que incluye guerras y conflictos, el Gobierno del presidente Nayib Bukele ha evitado proponer incrementos en los compromisos tributarios de la población; al contrario, se ha legislado para quitar o reducir.
«Si no me equivoco, en mis cálculos, ya han sido 31 veces en los que hemos quitado en alguna manera impuestos o algún pago», puntualizó Guevara.
Explicó que, contrario a lo que se esperaría, «la recaudación fiscal desde 2021 se ha incremetado en un 26 %. En 2021 se recaudaron $5,834 millones y en 2024 se recaudaron $7,369 millones; es decir, ha habido un incremento de $1,535 millones», informó Guevara.

En ese sentido, el legislador cian consideró que el aumento en la recaudación fiscal ha sido posible como resultado de hacer un análisis sobre cuáles tributos son los que retienen la inversión y cuáles exoneraciones se convierten en detonadores de la misma.
El presidente Bukele, en reiteradas ocasiones, desde el inicio de su primera gestión en 2019, manifestó que no se crearían nuevos impuestos. En febrero de este año fue la última vez que aclaró este tema, descartando que, como aseguraba la oposición política, las remesas serían gravadas, señalando que esa noticia solo buscaba confundir a la población.
Lejos de afectar a la población con más gravámenes, el Ejecutivo, con el respaldo de la Asamblea, creó e implementó acciones para apoyar la economía de las familias.
Entre estas acciones que se implementaron para respaldar el bolsillo de los salvadoreños está la creación de agromercados a escala nacional, para garantizar la seguridad alimentaria de la población, con centros de abasto que ofrecen productos con precios por debajo del mercado. Hasta el momento hay 62, incluidas dos centrales de abasto.
También se establecieron otras medidas significativas para disminuir la carga económica de las familias, como la eliminación de aranceles por la importación de productos de la canasta básica ampliada, la disminución del impuesto a la gasolina, activación de instituciones para evitar el aumento del pasaje y garantizar que las familias reciben el peso correcto en tambos de gas propano, entre otras.







