Después de nueve meses en el cargo de entrenador principal de la selección nacional, el español sigue a prueba y error, tal y como lo demostró el domingo en el segundo partido contra San Vicente y las Granadinas, un combinado que hace poco estuvo jugando en la Liga C de la Liga de Naciones de Concacaf.
El papel de la Selecta en el estadio Arnos Vale fue vergonzoso. El equipo cuscatleco, al que David Dóniga mandó con siete cambios al dueño del domingo, volvió a pasar muchos apuros. Esta vez sí se materializó la derrota, la que también estuvo cerca de recibir el jueves anterior.
El seleccionador español, David Dóniga Lara, dijo tras el duelo ante los insulares que «ha sido un partido muy igualado, donde ellos han estado más acertados en el primer tiempo» y que «después de haber tenido el empate ahí está nuestro deber no haberlo mantenido. Con el duelo directo y con la dificultad que entrañaba el partido, irnos con un empate hubiera sido una diferencia notable de puntos», dejando en claro que un punto lo hubiese dejado conforme para cerrar la competencia en casa el próximo mes.
Pero la realidad es que un equipo que está muy abajo en el ranking de la FIFA humilló a El Salvador y lo deja obligado a salir a ganar en noviembre los partidos contra Bonaire y Montserrat, los cuales se disputarán en el estadio Cuscatlán.







