Osvaldo Miranda, de 30 años, es el primer salvadoreño estudiando un doctorado en neurociencia en el Instituto de Ciencia y Tecnología de Austria (ISTA). Su interés por la biología lo llevó a convertirse en coautor de tres publicaciones en destacadas revistas científicas en Estados Unidos. Fueron estas investigaciones las que le abrieron un puesto en la academia en la ciudad de Klosterneuburg, Austria, en 2019.
De 3,000 aplicaciones en el ISTA, entrevistaron a 150 y solo 60 fueron las personas aceptadas, incluyendo a Miranda, quien también había recibido una oferta en Alemania, pero prefirió quedarse en Austria. Entre los requisitos para ingresar al prestigioso instituto está ser licenciado en alguna de las ramas de ciencias y tener un máster, además, presentar sus aportes.

El originario de San Salvador explicó que también solicitan experiencia con la investigación científica, ya que «no se llega a estudiar, sino a hacer la investigación», para que en 5 o 6 años se pueda presentar una tesis y obtener el doctorado.
La neurociencia examina el sistema nervioso, que está compuesto por el cerebro, la médula espinal y las redes de células nerviosas sensitivas o motoras, que se conocen como neuronas en todo el cuerpo. Según el instituto Nacional de la Salud infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver (NICHD, por sus siglas en inglés), el objetivo de la neurociencia es comprender cómo funciona el sistema nervioso para producir y regular emociones, pensamientos, conductas y funciones corporales básicas, incluidas la respiración y mantener el latido del corazón.
Para el licenciado en Ciencias en Biología; Biología Celular y Molecular, graduado en la universidad Estatal de California Northridge, Los Ángeles, en 2018, ser el único salvadoreño es un orgullo que conlleva una responsabilidad, porque «llega, trabaja y luego deja una primera impresión a la gente del Instituto», dijo.
En el laboratorio cuenta con la orientación de un investigador principal, es decir, un científico posdoctoral independiente.
Actualmente, el salvadoreño indaga sobre el desarrollo del cerebro de los mamíferos. El experto manifestó que el desarrollo de los ratones y humanos son parecidos.
Su proceso podría culminar en 2025. «Quiero motivar a todo salvadoreño con interés en ciencia a seguir adelante, todo se puede si uno se esfuerza y espero verlos acá pronto», compartió.

«Hay muchas oportunidades para estudiar ciencias, hay pasantías por todos lados y esas oportunidades los institutos no solo se las ofrecen a estudiantes del primer mundo», agregó.
Su próxima meta es quedarse en Austria y trabajar como científico en una compañía de biotecnología. Esta consiste en la aplicación tecnológica que se utiliza en los sistemas biológicos y organismos vivos o sus derivados para crear o modificar productos o procesos para usos específicos, de acuerdo con el Convenio de Diversidad Biológica (CDB) de Naciones Unidas de 1992.
Previamente, sus publicaciones fueron divulgadas en la revista MicrobiologyOpen, en la que detalló la resistencia de las bacterias a los antibióticos, el estudio tuvo el enfoque del agua en las ciudades y cómo pueden ser fuentes para estas bacterias.
También participó en un artículo de la revista Nature Neuroscience, con una investigación sobre el desarrollo del cerebro humano y también la epilepsia.
En la revista Stem Cell Reports, Miranda profundizó sobre el estado genético de las células madre.








