Los turistas ya están disfrutando de las vacaciones de Semana Santa y muchos de ellos optan por el parque recreativo Amapulapa del Instituto Salvadoreño de Turismo (ISTU), en San Vicente, un sitio muy visitado por salvadoreños y extranjeros que aprovechan cada ocasión para vivir la experiencia de sus aguas de nacimientos y de un ambiente entre la naturaleza.
«Venimos de San Salvador y hemos visto que todo está muy limpio, las piscinas frescas, hay comida; todo a la mano. Gracias a Dios la estamos pasando bien con mi esposa y todos acá en familia, por lo que hago la invitación a que vengan a disfrutar a este lugar», expresó José Marvin Hernández Meléndez.

Agregó que llegaron desde temprano para ser los primeros en entrar al sitio, de manera que el tiempo les alcanzara para explorar el lugar, ya que dos de los parientes que andaban con ellos era primera vez que visitaban el sitio.
Amapulapa está ubicado a 60 kilómetros de San Salvador, y su nombre en náhuatl significa «Río donde se hunden los Amates». Tiene una extensión de 33 manzanas de terreno y se localiza a menos de 10 minutos del centro histórico vicentino.

«Cuando se dice de descanso o vacaciones pensamos en venir aquí, porque creemos que hay que hacer turismo con estos lugares bellos y accesibles. Traemos hamacas, cocinamos a veces una “carneadita” o cuando podemos nos venimos y comemos en los merenderos. Nos encantan las piscinas», comentó la turista Emilia Galicia.
Este espacio natural es uno de los parques del ISTU más visitados en el país, según la institución, el cual tiene un suelo de origen volcánico y nacimientos de agua de los cuales se llenan las piscinas, la mayoría del bosque tiene árboles de amate, algunos centenarios y enormes que brindan sombra y también embellecen el lugar.

«Vemos que han mejorado las piscinas, hay nuevos kioscos o espacios donde uno pueda estar, se ve que se han esmerado», dijo Juan Esteban Rivas, quien llegó desde San Martín, San Salvador.






