Desde que inició el actual período legislativo, el 1.° de mayo pasado, hasta el pasado 20 de agosto, la Asamblea Legislativa aprobó 91 iniciativas, de las cuales los diputados de ARENA y VAMOS solo acompañaron con sus votos a favor al 36 %; es decir, siete de cada 10 decretos no tuvieron el respaldo de la oposición en el congreso.
En detalle, con base en los registros oficiales de votaciones en el pleno legislativo, de las 91 piezas, el partido VAMOS, representado por Claudia Ortiz, no acompañó 56, lo que representa el 61.5 %.
Ortiz votó en contra para 26 iniciativas, además de 22 abstenciones, y en ocho ocasiones no emitió su voto ni tampoco lo hizo su diputada suplente, Cesia Rivas.
Por su parte, la fracción del partido ARENA, integrada por la diputada Marcela Villatoro y el diputado Francisco Lira, ambos propietarios, no apoyaron 63 de los 91 dictámenes, lo cual representa el 69 %.
Entre Villatoro y Lira sumaron un total de 29 veces en que no votaron por iniciativas que ingresaron al pleno legislativo, y tampoco lo hicieron sus suplentes; asimismo, votaron en contra para 15 piezas y se abstuvieron de dar su voto en 19 ocasiones.
Según registros de la Asamblea Legislativa, la mayoría de las iniciativas a las que se han opuesto los diputados de VAMOS y ARENA son referentes a la aprobación de las prórrogas del régimen de excepción, dictámenes de la comisión de hacienda y especial del presupuesto, y dictámenes de la comisión de infraestructura y desarrollo territorial, que corresponden a iniciativas del Gobierno Central para potenciar proyectos de desarrollo económico del país, así como para mantener la seguridad ciudadana.
El sociólogo y analista político René Martínez indicó en una entrevista con «Diario El Salvador» que VAMOS y ARENA siguen una línea de «oposición y negacionista» en la Asamblea Legislativa, y que «han votado en contra o se han abstenido de votar por aquellas iniciativas presidenciales que han ido en función de aliviar la crisis económica de la población, garantizar la seguridad ciudadana e impulsar el desarrollo territorial».
«En ese sentido, ambos partidos han sido coherentes con su función de dañar a la población y de negarle cualquier posibilidad de bienestar social y económico, lo cual los hace ser la versión perversa del parlamentarismo que busca que el pasado vuelva a pasar para someter al país», añadió.
La sesión plenaria 16, que se llevó a cabo el 20 de agosto, fue en la que se registraron más votos en contra de los diputados de VAMOS y ARENA.
En esa ocasión, el congreso incorporó a la agenda seis iniciativas, cuya finalidad es avanzar en el desarrollo económico y social de El Salvador; sin embargo, los tres legisladores de la oposición se negaron a dar sus votos para estas.
Claudia Ortiz y Francisco Lira votaron en contra de la suscripción de un contrato de préstamo con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) para el proyecto Desarrollo del Sector Aeronáutico de El Salvador: El Salvador Vuela.
También se opusieron a suscribir otro contrato de préstamo con la CAF para las Operaciones de Fortalecimiento de la Soberanía de Conectividad de El Salvador, Cable Submarino, cuyo fin es mejorar la infraestructura digital nacional y reducir los costos de conectividad internacional de internet.
Además, votaron en contra del contrato de garantía para el préstamo entre el Fondo de Conservación Vial (Fovial), para que la entidad siga trabajando en el desarrollo de la infraestructura, la conservación vial, la mitigación de riesgos y la atención al usuario a escala nacional, contribuyendo a la reactivación económica.
Ortiz y Marcela Villatoro alegaron en sus cuentas de red social X que no votaron por dichas iniciativas porque fueron aprobadas con dispensa de trámite, modalidad de ingreso de propuesta contemplada en el reglamento del congreso, y pidieron que pasaran a estudio de las comisiones. Cuando las iniciativas son estudiadas en comisiones han alegado que es poco tiempo el que se dedica al análisis.
De acuerdo con Martínez, los dos partidos de oposición han aplicado «la táctica» de dilatar las aprobaciones, proponiendo que las iniciativas pasen a estudio de las comisiones respectivas en lugar de aprobarse con dispensa de trámite para postergar el mayor tiempo posible el trabajo a favor de la población.







