Andy Failer, presidente del recién cancelado Nuestro Tiempo, admitió que con la dirigencia de ese instituto político realizan una campaña de desprestigio en contra del país y el gobierno del presidente Nayib Bukele, pues consideran que hay una dictadura.
«Hay dos ejes, y uno de estos ejes ya lo hemos empezado a trabajar, que es con una agenda internacional. Hacia afuera hay que hacerles saber que lo que está pasando aquí en El Salvador es completamente empaquetable y exportable. Y eso es una advertencia para todos nuestros hermanos latinoamericanos», expresó Failer en una entrevista brindada a «El Diario de Hoy».
Según Failer, la agenda internacional que promueven es para dar a conocer la supuesta «dictadura» que hay en El Salvador, así como para informar sobre la falta de «institucionalidad y democracia» en el país.
«Lo digo de esta forma, a pesar de que ya estamos viviendo en una dictadura, el fenómeno de la dictadura salvadoreña es un fenómeno popular, no solo en este país, sino en Latinoamérica», señaló.
Analistas, politólogos, expertos electorales, así como funcionarios extranjeros y organismos internacionales, han expresado y evidenciado que El Salvador es un país democrático, celebrando elecciones generales en un entorno libre, siendo los salvadoreños quienes a través de su sufragio reeligieron, con una arrasadora victoria, al presidente Nayib Bukele para un segundo mandato.
En medio de sus declaraciones, Failer también admitió que su partido terminó extinto porque su mayor reto fue «conectar con la ciudadanía», sobre todo en las zonas rurales del país.
Recientemente, Héctor Silva, exconcejal de San Salvador y representante de Nuestro Tiempo, reconoció en la entrevista radial La Tribu FM que las ideas que promovía el partido no tuvieron buena recepción por parte de la ciudadanía, y por tanto no lograron obtener el mínimo de votos que establece la Ley de Partidos Políticos para seguir con vida.
La normativa mandata que los partidos deben obtener un mínimo de 50,000 votos en la elección legislativa para seguir funcionando como instituto político, u obtener al menos un escaño en la Asamblea Legislativa; sin embargo, Nuestro Tiempo no consiguió ninguno de los anteriores.
Pese a los claros motivos legales tras la cancelación del partido, Failer excusó la falta de apoyo ciudadano, y un supuesto «fenómeno autoritario». «Es importante también reconocer que no había un manual para enfrentar a un fenómeno autoritario como este», señaló en la entrevista.
A pesar de que la ley no les impide volver a buscar el apoyo ciudadano, y reunir 50,000 firmas para revivir a Nuestro Tiempo, Failer manifiesta que el partido «básicamente ha dejado de existir», y que no volverán a escribirlo en el Tribunal Supremo Electoral (TSE), pese a que, según él, sí contaban con un amplio respaldo para los comicios pasados.
Por el contrario, detalló que han decidido reagruparse para crear un nuevo movimiento político con proyecciones de convertirlo en instituto político, dejando en el pasado a Nuestro Tiempo.







