El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos planea enviar agentes migratorios que se dedican a evaluar solicitudes de asilo a Panamá, con el objetivo de entrenar a funcionarios panameños y ayudar a detener el flujo de migrantes que se dirigen hacia la frontera con México.
La administración de Joe Biden pretende que los agentes capaciten a las autoridades panameñas para examinar solicitudes de asilo y deportar a las familias que no sustenten una causa legal para permanecer en Estados Unidos.
El subsecretario de Política Fronteriza e Inmigración del Departamento de Seguridad Nacional, Blas Nuñez-Neto, aseguró que llevan semanas trabajando con Panamá y Colombia en esta estrategia. «Fui parte de un grupo de oficiales de Estados Unidos que fue a Panamá y Colombia el mes pasado para ver lo que está pasando en ambos lados del Darién. Nos preocupa mucho lo que vemos como una crisis humanitaria y ecológica en el Darién», señaló el funcionario.
Más de 500,000 migrantes, la mitad de ellos mujeres y niños, han cruzado la selva del Darién este año, una cifra récord según datos del Gobierno panameño. El DHS ya seleccionó a los agentes que viajarán a Panamá. «Este es un problema regional, un reto, ningún país puede solucionarlo solo», afirmó Nuñez-Neto.
La administración de Biden comunicó al Congreso que destinará fondos al DHS para implementar esta acción en los países sudamericanos. «Nuestra colaboración en el Darién trata de combatir las organizaciones criminales», expuso el subsecretario del Departamento de Estado, Mark Wells.







