La violencia organizada fue la responsable del 20.4 % de las 216 muertes violentas contra mujeres en Honduras contabilizadas entre enero y noviembre. Este crimen es la segunda causa del delito, compartió en un informe el Observatorio de Derechos Humanos de las Mujeres, del Centro de Derechos de Mujeres.
Las estadísticas muestran que, del total, en 51 casos no se determinaron las causas de los feminicidios, 44 asesinatos se atribuyeron al crimen organizado, hubo 35 homicidios, en otras 37 muertes violentas no se determinó la causa, 30 fueron feminicidio íntimo, 10 muertes por violencia sexual, cinco por conexión y tres por violencia intrafamiliar, detalló el observatorio.
Según el lugar donde ocurrieron, 109 casos fueron registrados en lugares públicos, 91 en viviendas, siete en espacios semiprivados, cinco en espacios laborales y cuatro sin determinar. Lara Bohórquez, del Observatorio de Derechos de la Mujer, comentó en octubre ante medios de comunicación hondureños que los patrones de violencia hacia las mujeres siguen siendo preocupantes.
El estudio reveló que, encabezando la lista, 130 casos se cometieron con arma de fuego, 32 con arma blanca, 15 por estrangulación y golpes, y cinco por otras causas. Otras 32 están sin determinar.
En al menos 55 muertes violentas el agresor fue un desconocido, en 22 casos fue la pareja, en ocho investigaciones se trató de un vecino, en seis casos exparejas y en cinco asesinatos un conocido o amigo.
En 108 indagaciones no se identificó al atacante, pero en otros escenarios también aparecen casos que involucran a la familia: padre (dos), nieto (uno) e hijo (uno).
El observatorio indicó que el delito también es cometido contra menores de edad y mujeres mayores, pero las jóvenes son las más expuestas a estos escenarios. Treinta y ocho víctimas tenían entre 30 y 39 años cuando les arrebataron la vida, 29 mujeres tenían entre 20 y 29 años cuando ocurrió el crimen.
Otras 25 tenían entre 40 y 49 años cuando fueron asesinadas; un total de 22, entre 10 y 19 años; 11, entre 50 y 59 años, y al otro extremo, tres entre cero y nueve años. Con un número más bajo, pero igual de alarmante para la organización, siete casos fueron cometidos contra personas de 60 y 69 años, y otros siete contra mujeres entre 70 y 79 años.
Dos fueron reportados contra mujeres entre 80 y 89 años, y dos más contra mujeres entre 90 y 99 años. En 57 muertes violentas, las autoridades no reportaron la edad de las víctimas. Del año corriente, el mes con más asesinatos fue agosto, que cerró con 29 víctimas.
El departamento con más crímenes fue Cortés (40), seguido de Francisco Morazán (37), Olancho (25), Yoro (17) y Colón (14).







