El bitcóin (BTC) continúa su ascenso este jueves y a la 3:30 p.m su precio ya cotiza por sobre los $103,700, impulsado por un cóctel de factores: el discurso ambiguo de la Reserva Federal (Fed), el acuerdo comercial entre Estados Unidos y Reino Unido, el creciente apetito institucional por los activos digitales y un renovado impulso político en EE. UU. hacia la adopción de esta tecnología.
El último evento que ha atraído el interés del mercado es el acuerdo comercial que anunció Donald Trump con el país europeo y sus palabras que apuntan a una posible resolución con China, de seguir con las negociaciones.
Por otro lado, el presidente de la Fed, Jerome Powell, volvió a optar por una narrativa sin definiciones. No hubo recorte de tasas, pero tampoco señales claras de aumentos. Su estrategia de «esperar y ver» —dependiente de la evolución de la inflación y el empleo— ha dejado al mercado en un limbo interpretativo. Sin embargo, en ese mismo silencio, muchos inversores encontraron un respiro: al menos, la Fed no se mostró más agresiva.
En un entorno donde las tasas de interés son clave para los activos de riesgo, cualquier indicio de pasividad en la política monetaria suele ser combustible para el bitcóin. La divisa digital, que desde hace años actúa como un termómetro frente a las decisiones de la Fed, reaccionó positivamente ante la falta de malas noticias.
Pero más allá de lo que no dijo Powell, el impulso del bitcóin se sostiene también por otros catalizadores. Uno de ellos es el fortalecimiento de la narrativa política e institucional a favor de su adopción. Donald Trump, por ejemplo, ha expresado su interés en que Estados Unidos no se quede atrás frente a otras potencias en el desarrollo de reservas estratégicas de bitcóin. Paralelamente, Estados como Texas ya están considerando formalmente la creación de reservas de BTC, una señal del creciente respaldo gubernamental a la criptomoneda.
En el frente institucional, el entusiasmo tampoco cede. Fondos como el iShares Bitcoin Trust (IBIT), gestionado por BlackRock, han captado miles de millones en lo que va del año. Con más de $6,960 millones en entradas netas desde enero, IBIT ya superó al tradicional fondo de oro SPDR Gold Trust (GLD), marcando un cambio de paradigma en las preferencias de los inversores institucionales.
A esto se suma el rol de empresas como Metaplanet —denominada por algunos como la «MicroStrategy japonesa»— que siguen acumulando BTC de forma agresiva, reforzando la percepción de que bitcoin ya no es solo una apuesta especulativa, sino una pieza clave en las estrategias financieras de largo plazo.
Así, mientras las palabras de la Fed flotan en la ambigüedad, el bitcóin parece haber encontrado nuevas anclas en la política, las finanzas tradicionales y la geopolítica. Y su precio, una vez más, lo refleja.
Reserva de bitcóin de El Salvador
El Salvador ha continuado robusteciendo su reserva estratégica de bitcóin. Actualmente, el país cuenta con 6,171 unidades, que superaron los $632 millones en valor con el nuevo incremento de la moneda.
El Gobierno ha continuado con la estrategia de un bitcóin por día de forma ininterrumpida. Con ese mecanismo, se han comprado 903 bitcoines, con un rendimiento de 94 %.
En general, el rendimiento de la inversión en el activo ha sido de 113.68 %, según datos de un sitio web que sigue de cerca las adquisiciones que ha hecho la administración del presidente Nayib Bukele.







