El bitcóin (BTC) registró este lunes su primera subida relevante de 2026 al alcanzar los $94,038, con un incremento del 2.89 % en las últimas 24 horas y una ganancia semanal acumulada del 7.26 %. El movimiento positivo se produce tras varias semanas de alta volatilidad y marca un cambio de tono para el mercado de monedas digitales en el arranque del nuevo año.
De acuerdo con datos del mercado, el repunte estuvo respaldado por compras institucionales, entre ellas adquisiciones atribuidas a Bank of America, así como por un aumento del apetito por activos considerados de resguardo, como el bitcóin y el oro, en un contexto de tensiones geopolíticas. En paralelo, el oro alcanzó un máximo de $4,466.80, con una subida diaria del 2.83 %, reforzando la narrativa de cobertura frente a la incertidumbre global.
Uno de los catalizadores que influyó en el sentimiento del mercado fue la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos. Lejos de provocar una salida masiva de capitales, el evento actuó como detonante para un movimiento coordinado al alza en los metales preciosos y la divisa digital, que volvió a posicionarse como un activo alternativo en momentos de tensión política internacional.
A este entorno se suma un factor estructural clave: la acumulación de grandes tenedores. Datos en cadena muestran que las denominadas «ballenas» añadieron alrededor de 270,000 BTC en los últimos 30 días, equivalentes a unos $23,000 millones. Se trata de la mayor entrada neta mensual desde 2013, según el analista de mercado NoLimit. Esta acumulación reduce la oferta líquida disponible y suele interpretarse como una señal de convicción a largo plazo, aunque los expertos advierten que no garantiza subidas inmediatas.
Otro elemento que ha reforzado el sentimiento positivo es el impulso regulatorio en Asia. El Gobierno de Japón aprobó el comercio de criptomonedas en las bolsas de valores tradicionales y calificó 2026 como un «año digital». Además, la Agencia de Servicios Financieros (FSA) prevé reformas fiscales para equiparar las criptomonedas con otros activos financieros hacia mediados de este año, un paso que fortalece la credibilidad institucional del sector.
En Estados Unidos, los fondos cotizados (ETF) de BTC al contado también mostraron señales de recuperación tras el cierre de 2025. A finales de diciembre, estos vehículos registraron entradas netas cercanas a $355 millones, lideradas por iShares Bitcoin Trust (IBIT) de BlackRock, ARK 21Shares (ARKB) y Fidelity Wise Origin (FBTC). El 2 de enero, primer día bursátil de 2026, las entradas se aceleraron hasta unos $471 millones, con participación de múltiples emisores, lo que sugiere un renovado interés institucional.
En el plano técnico, el bitcoin llegó a rozar los $95,000 y logró romper al alza su media móvil de 50 sesiones por primera vez desde el desplome registrado a inicios de octubre. Para muchos operadores, esta señal refuerza la idea de que el mercado podría estar construyendo un suelo más sólido tras meses de elevada volatilidad.
La ausencia de ventas significativas por parte de mineros y grandes fondos también ha contribuido al avance del precio. A ello se suma una reactivación gradual del mercado de derivados: la tasa de financiación de los futuros perpetuos de bitcóin se sitúa en máximos desde mediados de octubre, lo que refleja una mayor convicción alcista sin señales de euforia extrema.
Con la resistencia inmediata en torno a los $95,000, el mercado seguirá atento a nuevos catalizadores macroeconómicos. Entre ellos destaca la publicación de datos de inflación en Estados Unidos, que podrían influir en el apetito por activos de riesgo y en la continuidad del movimiento alcista del bitcoin en las próximas semanas.
En este contexto, la reserva estratégica de El Salvador, que contiene 7,523 bitcoines, elevó su valor hasta rozar los $705 millones.







