El 31 de enero se cumplen dos años desde que el presidente de la república, Nayib Bukele, presentó al mundo el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), considerado el centro carcelario más grande de toda América, con capacidad de albergar a 40,000 pandilleros.
Según relató Belarmino García, director del Cecot, al periodista argentino de Canal 26, Andrés Klipphan, a finales del año anterior, en el Cecot «están alojados asesinos seriales. Estos asesinos seriales perdieron todos sus derechos».
Actualmente, la megacárcel tiene bajo confinamiento a un estimado de 18,000 delincuentes de pandillas, muchos de los cuales son catalogados de alta jerarquía, como jefes de clicas, palabreros, corredores de programas, gatilleros (sicarios) y hasta fundadores de grupos terroristas que participaron y ordenaron miles de asesinatos, desaparición de personas, extorsiones, violaciones y la expulsión de familias enteras de sus lugares de residencia.
El funcionamiento del Cecot es una muestra clara de que el «modelo Bukele» logró transformar y modernizar el sistema carcelario de El Salvador, acabando con un sistema penitenciario corrupto que durante los gobiernos de ARENA y del FMLN favorecieron a los mareros, quienes tenían teléfonos instalados o celulares para hacer llamadas ilimitadas desde las cárceles, consolas de videojuegos, ingresos de discotecas y hasta trabajadoras sexuales.

El primer traslado de 2,000 pandilleros a la megaprisión se registró la madrugada del 24 de febrero de 2023; en esa ocasión, el presidente Bukele afirmó: «Esta será su nueva casa, donde vivirán por décadas, mezclados, sin poder hacerle más daño a la población».
La matonería que caracterizaba a estos criminales fue sometida por las fuerzas de seguridad y el riguroso sistema carcelario del Cecot. La madrugada del 15 de marzo de 2023, un segundo contingente de 2,000 mareros fue llevado por las autoridades a la megacárcel.
El Centro de Confinamiento está ubicado en el distrito de Tecoluca, municipio de San Vicente Sur, en un espacio alejado de la ciudad. Tiene 236 manzanas, cuya área de construcción es de 33 manzanas, equivalentes a siete veces el tamaño del estadio Cuscatlán.
La prisión cuenta con ocho módulos que contienen diferentes tipos de celdas; la estructura fue construida bajo estándares internacionales y cuenta con acero reforzado y cerraje especial que garantiza que los criminales no salgan de su confinamiento.

Las celdas tienen plataformas aéreas sobre las cuales los custodios vigilan a los reos. «Reo que entre a este centro no volverá a salir. Eso es garantizado para la población», dijo el director general de Centros Penales, Osiris Luna, en la presentación del Cecot al presidente Bukele. Además de los guardias penitenciarios, la seguridad y la vigilancia del Cecot ha sido reforzada con 250 policías y 600 soldados que custodian el perímetro exterior.
Según un reportaje de Infobae, que tuvo acceso al Cecot, «los mareros permanecen encerrados 23 horas y media. Los 30 minutos restantes los llevan encadenados al cetro del pasillo para hacer ejercicios de estiramiento».
CECOT, UNA FORTALEZA IMPENETRABLE
Sus instalaciones cuentan con siete anillos de seguridad, que incluyen 19 torres de vigilancia de 12 metros de altura, un muro perimetral de concreto armado de 11 metros de alto y longitud de 2.1 kilómetros.
Además, los cercos tienen cable electrificado con 15,000 voltios, y cuenta con un sistema de cámaras que se activa al detectar cualquier movimiento, dificultando cualquier intento de fuga y volviéndose impenetrable desde afuera.
«Es imposible que salga un reo», aseguró el ministro de Obras Públicas, Romeo Herrera, cuando mostró la obra al mandatario.

El sistema carcelario de este recinto permite que los prisioneros sean vigilados las 24 horas y evita que se reúnan para planificar fechorías. Si un reo es sorprendido organizando altercados, es separado y enviado a los calabozos de castigo.
En el Cecot no existe el sistema de visitas, y solo pueden hablar con su abogado de manera virtual en salas especiales. De esa manera se previene que salgan órdenes para que sean cometidos crímenes contra la población.
En marzo de 2023, los juzgados especializados iniciaron de forma virtual las audiencias para dar continuidad a los procesos penales promovidos por la Fiscalía General de la República contra miles de pandilleros que siguen encarcelados en la megacárcel, algunos ya condenados.
«Quiero que entiendan que el Cecot es la casa donde van a permanecer y morir los terroristas que por años mataron y enlutaron a más de 120,000 familias salvadoreñas», dijo el ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Villatoro, a una cadena de noticias estadounidense en febrero de 2023.
La efectividad con la que el Centro de Confinamiento mantiene sometidos a los criminales más peligrosos de El Salvador llamó la atención de otras naciones del continente, que durante estos dos años enviaron comitivas para constatar el éxito del «modelo Bukele» para ponerle fin al principal enemigo de los salvadoreños: las pandillas.
Es así como delegaciones de los Estados Unidos, Brasil, Argentina, entre otros países, conocieron el funcionamiento exitoso del Cecot, que también abrió las puertas a comunicadores de México, Reino Unido, España, entre otros.







