Hijo de madre salvadoreña de raíces indígenas maya, el cineasta Reynolds D. Levaron ha encontrado en la cultura y cosmovisión maya de México y El Salvador, su fuente de inspiración para producir su ópera prima: El Sexto Sol.
Es una serie de ocho capítulos que cuenta hechos verídicos, mezclados con la ficción, sucedidos durante la conquista y que han salido a la luz con descubrimientos de documentos y códices en el transcurso del tiempo.

Nacido y criado en Los Ángeles, California de Estados Unidos, Reynolds ha estado relacionado con las artes desde su juventud, en los que ha sido bailarín, actor, guionista y ahora se adentra de lleno en la producción cinematográfica con la puesta en escena del Sexto Sol, un viaje entre pirámides, códices y la memoria olvidada del mundo maya, que cuenta sobre la cosmovisión maya y hechos ocurridos durante la conquista y que incluyen civilizaciones mayas en El Salvador.
La relación entre el mundo Maya y el cineasta con raíces salvadoreñas inició hace 15 años, cuando la reconocida actriz y cantante mexicana Angélica María lo invita a conocer México y descubrir el mundo Maya.
«En 2010 conozco a Angélica María y me lleva a la Ciudad de México por primera vez en mi vida y conozco todos los lugares históricos, Xochimilco, Teotihuacán, las pirámides y todo, es cuando comienzo a escribir El Sexto Sol», dice.
Y del papel pasó a la acción, iniciando a grabar la serie que consta de ocho capítulos, de los cuales ya grabó los cuatro primeros.

El tercero, titulado Mundo Maya, fue grabado por completo en El Salvador, específicamente en locaciones de Santa Ana, Metapán y Chalchuapa, en homenaje a los orígenes de su madre.
«Es como en la historia de la creación del sol y sus etapas incluyó al Mundo Maya, en específico el comienzo de los Maya Ch’orti’ en el Lago Güija con Quetzalcua, ha sido muy grato poder grabar en diferentes escenarios de Santa Ana, con actores nacionales, muy buenos por cierto», dice el productor.
La producción en Santa Ana también permitió abrir puerta a actores locales, quienes interpretaron papeles incluso protagónicos, durante jornadas desarrolladas en el lago de Güija y cerro de las Figuras, en Metapán, volcán de Santa Ana y el parque Arqueológico Tazumal, en Chalchuapa.

Entre las proyecciones del cineasta Levaron se encuentran finalizar los ocho capítulos de la serie y presentarla en el mayor número de países posibles, además sin cerrar la puerta de regresar al país para hacer otro de los capítulos.
«Todavía no está terminada la serie y me han ofrecido buenas opciones, pero quiero terminarla y ver la mejor opción. Ya tuvimos una “premier”, la primera exhibición en Coyoacán, México, de los dos primeros capítulos y ha gustado. Queremos también tenerla en el idioma Maya Ch’orti’, en Náhuatl y en Inglés», expuso.

«Sí queremos volver a Santa Ana y seguir con la historia porque no logramos contar la historia como hubiéramos querido. Sí queremos regresar a presentar la serie, en el lugar que ocurrió todo, en Santa Ana, si es posible en el teatro de Santa Ana», añadió el cineasta.







