El FMLN mantiene un «doble discurso» sobre el uso de la Fuerza Armada en tareas de seguridad pública, consideran los analistas René Martínez y Mauricio Rodríguez, pues cuando estuvo en el Gobierno (2009-2019) utilizó a los soldados para ello, pero ahora que es oposición critica el despliegue de efectivos militares en las comunidades para combatir a las pandillas.
Ambos profesionales de la sociología y académicos universitarios plantean su cuestionamiento luego que el martes pasado el secretario general del FMLN, Manuel Flores, expresó ante medios de comunicación que la implementación de los «cercos de seguridad no es seguridad, es militarización».
Los cercos -como el último que fue implementado en la colonia 10 de Octubre, en el distrito de San Marcos, municipio de San Salvador Sur- son parte de las medidas comprendidas en el Plan Control Territorial (PCT), impulsado desde junio de 2019 por el presidente Nayib Bukele para combatir a las pandillas en los territorios.
«Cuando Manuel Flores afirma que los cercos no son seguridad, sino que militarización, pone de manifiesto su total ignorancia en cuanto a la comprensión del término, ya que una cosa es la “militarización de la sociedad” y otra, muy distinta, [es] desplegar efectivos del Ejército en tareas de seguridad, para garantizar que la gobernabilidad se mantenga», explicó Martínez.
En tanto, Rodríguez valoró que el presidente Bukele ha recurrido, excepcionalmente, a la Fuerza Armada en coordinación con la Policía Nacional Civil (PNC), para poder erradicar el fenómeno social de las pandillas. De hecho, las unidades conjuntas, constituidas por elementos militares y policiales, se encargan de realizar patrullajes, registros preventivos y capturas de pandilleros en las comunidades.
«Da la impresión de que el FMLN tiene doble moral, porque era bueno [utilizar militares en tareas de seguridad] cuando era Gobierno, pero ahora es malo, porque ya no son Gobierno. Eso se llama incoherencia política», valoró Rodríguez.
A criterio de Rodríguez, el objetivo del FMLN con esta postura confrontativa «es ganar adeptos para un proceso electoral [de 2027], que a todas luces ellos la tienen cuesta arriba» por el poco respaldo y preferencia ciudadana.
Los cuestionamientos del FMLN contrastan con los resultados de la última encuesta de la Universidad Francisco Gavidia, que reveló que ocho de cada 10 ciudadanos tienen confianza en la institución castrense y respaldan las tareas de seguridad que realizan los efectivos militares en los territorios.






