Iniciamos 2023 dándole gracias a Dios por habernos permitido cerrar un 2022 más que bendecidos.
El 2022 ha sido el año con menos homicidios en nuestro país en los últimos 20 años. Según las estadísticas, 9.9 homicidios por cada 100,000 habitantes. ¡Contabilizamos 176 días con 0 homicidios diarios!
Y con la tasa de extorsión reducida a 0.
¡Increíble pero cierto!
Quién se imaginaría que esto sucediera en El Salvador
Desde que tengo memoria, la delincuencia en nuestro país fue tomando fuerza hasta tener el control total en la población. Las pandillas, el crimen organizado, el narcotráfico y la corrupción convirtieron a El Salvador en uno de los países más peligrosos del mundo, nadie quería venir a nuestro país a turistear o invertir. Ahora todo ha cambiado.
¿Pero qué pasó?
Yo diría que pasó exactamente lo que al pueblo de Israel le sucedió en el libro de Jueces, capítulos 6 y 7 de la Biblia. Cuando leemos dichos capítulos, encontramos un relato increíble: por años el pueblo de Israel era sometido, robado y extorsionado por una pandilla malvada de madianitas.
Dice la Biblia que los israelitas sembraban; es decir, trabajaban duro, soñando con una cosecha bendecida, pero cuando era tiempo de cosechar, venían los madianitas y les robaban todo, no les dejaban nada, ni ovejas ni bueyes, nada. Dice la Biblia que Israel estaba empobrecida.
Así estábamos los salvadoreños, un pueblo empobrecido, sumergido en miseria, dolor, llanto y miedo, literalmente saqueado. Pero un día el pueblo de Israel clamó a Dios.
En El Salvador, todos los años, las iglesias de todas las denominaciones levantaron clamor, oraciones en diferentes ciudades, por la paz, y para que Dios limpiara el país de la delincuencia. Y ahora podemos decir que Dios nos ha respondido, así como Dios le respondió a Israel.
Dice la Biblia que Dios escogió a un hombre llamado Gedeón, un hombre trabajador y valiente. Jueces 6:12: “Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: ‘Jehová es contigo, varón esforzado’”. Y le dio la misión de liberar y limpiar a Israel de los saqueadores.
Asimismo, Dios lo ha hecho en El Salvador con un hombre, que surgió del anonimato, sin mayor antecedente político, pero con el respaldo de Dios: el presidente Nayib Bukele, un hombre lleno de valentía, que vela por su pueblo, cuyo mayor anhelo es verlo libre y próspero.
No fue fácil para Gedeón tomar tan grande misión, y pidió a Dios señales. Y cuando ya no le cabía ninguna duda de que Dios estaba con él, comenzó el cambio. Lo primero que hizo fue derribar estatuas y altares paganos a dioses satánicos y levantó ofrenda al Dios Altísimo, y luego Dios le dio el número exacto de hombres que lo acompañarían a tan titánica batalla, para destripar a los madianitas. La Biblia dice que Gedeón destruyó a los malvados que por años habían destruido al pueblo, y vino la paz a Israel.
Esa paz que ahora vivimos y palpamos en El Salvador, por la que muchos años clamamos y oramos, ahora es real, hoy se respira paz y prosperidad. Por eso debemos dar gracias a Dios, por el Gedeón salvadoreño y por todo su valiente equipo de seguridad.
El 2023 es clave para seguir el camino correcto, y que como pueblo respaldemos lo justo y hagamos lo que nos corresponde. Ojalá que Dios nos permita una continuidad gubernamental. Jueces 8:22: “Y los israelitas dijeron a Gedeón: ‘Sé nuestro señor, tú y tu hijo y tu nieto; pues nos has librado de mano de Madián’”.
Así clamaban los israelitas por una continuidad. Y es que, cuando el pueblo es feliz, anhela que esa felicidad se prolongue. Así pedimos a Dios por 2023 y todos los años que tenemos por delante, que Dios le preste vida, salud y sabiduría al Gedeón de nuestro país y a todo su valiente equipo que, junto con él, dirigen nuestra nación.





