El domingo 15 de septiembre, en el marco de la celebración del 203 aniversario de la independencia nacional, el presidente Nayib Bukele anunció que a finales de este mes presentará a la Asamblea Legislativa el presupuesto general de la nación 2025, el cual, por primera vez en décadas, no requerirá aprobación de deuda para financiarlo.
«El Salvador ya no gastará más de lo que produce anualmente. Ni siquiera vamos a prestar dinero para pagar los intereses de las deudas que nos heredaron [los gobiernos anteriores]», anunció el presidente Bukele.
Este anuncio de no utilizar préstamos internacionales para financiar gasto corriente es un hito en la historia moderna del país. En las administraciones pasadas de ARENA y del FMLN, la aprobación de bonos para financiar el presupuesto era uno de los momentos de más tensión, utilizado continuamente para hacer negociaciones y transar puestos u otras regalías. En más de una ocasión, la aprobación de deuda para financiar el presupuesto fue el desencadenante de rupturas de bancadas legislativas y el surgimiento de otras alineadas con el poder de turno.
Sin embargo, gracias al masivo respaldo al presidente Bukele, la bancada de Nuevas Ideas, desde la legislatura anterior, tiene los votos suficientes para autorizar adquisición de deuda, por lo que los viejos partidos políticos no tuvieron forma de chantajear al Gobierno. En todo caso, para el próximo año no será necesario aprobar bonos o préstamos, pues todos los gastos del Estado serán financiados por ingresos.
Este anuncio, por sí solo, aumentó el precio de los bonos del Estado salvadoreño. Es decir, los inversionistas lo interpretaron justamente como muestra de robustez económica y, debido a la demanda, mejoró el precio por lo que se paga por la deuda emitida por el país.
Los mercados internacionales entienden que todas las obligaciones que tenga el Estado están plenamente respaldadas, que hay la suficiente liquidez para enfrentar los compromisos y que, en definitiva, el Gobierno del presidente Bukele cumple y paga a tiempo.
Con la eliminación de la deuda en el próximo presupuesto también se revela que los avances obtenidos durante la gestión del presidente Bukele llevan a El Salvador por un mejor camino, con mejores perspectivas económicas, convirtiéndose en un imán para nuevas inversiones, además de ser mucho más atractivo para los turistas internacionales, que visitan el país para constatar la impresionante transformación en seguridad lograda por el presidente Bukele.





