«A Felipe en mérito a su obra». Así reza uno de los gráficos a gran escala ubicados en el primer sector de la exposición «El Mundo Según Mafalda», ubicado en Presidente Plaza, en San Salvador. La imagen es clara: Felipe, uno de los pequeños amigos de la traviesa e ingeniosa Mafalda, está de pie sobre una roca con la frase escrita, con la vista al horizonte y la mirada confiada y feliz.
Pero, un par de metros a la izquierda, hay otra imagen con Mafalda y el propio Felipe hablando sobre lo difícil que es organizar la vida. «Técnicamente, lo está», le dice la pequeña a su amigo, ante un auténtico cóctel de líneas que pretendían ser una línea de tiempo ordenada para una secuencia feliz hacia la vida adulta.

Así son la gran mayoría de mensajes que gritan desde las paredes de la exposición. En matices de blanco y negro, cada etapa del recorrido tiene muestras de los cientos de caricaturas que el artista Joaquín Salvador Lavado Tejón, «Quino», utilizó para describir el mundo desde la perspectiva de una niña inocente, pero con un sentido de la realidad demasiado profundo.
Una experiencia para volver a la niñez
«A la exposición, por lo general, vienen más personas mayores y algunos jóvenes y niños. Las personas mayores muestran conocer mucho sobre Mafalda y se emocionan con todo lo que hay. Es como si volvieran a conectarse con algo que conocen bien, crecieron viendo Mafalda y esos recuerdos son los que se reviven en esta exposición», señala Gabriela Ramos, parte del staff que coordina los recorridos en la exposición.

Ramos señala que una de las grandes atracciones, sobre todo para los mayores, es el área de dibujo, un espacio en el que se le da la opción al visitante para poder crear su propia tira cómica de Mafalda, usando moldes con base a sellos para los personajes y tratando de imaginar diálogos que lleven ese toque sagaz y divertido que caracteriza a Mafalda y sus pequeños amigos.
«Lo que más les llama la atención es dibujarla y poner su propia expresión y dejar ir su creatividad para crear algo nuevo de Mafalda. Pero, los niños también muestran curiosidad. Una vez vino una niña que comenzó a dibujar y terminó creando toda una historia sobre Mafalda», puntualizó Ramos.

The Beatles, Mafalda y el odio eterno a las sopas y la injusticia social
Otro gran atractivo en la exposición es la rockola con la banda favorita de Mafalda: The Beatles (sí, una razón más para amar a Mafalda). La rockola está ubicada en una de las esquinas de la exposición y, con solo tocar un botón, comienzan a sonar los grandes éxitos de la banda londinense, la que hacía vibrar a Mafalda con sus canciones y melodías.
Curiosamente, en el mismo sector yace también otro de los cuadros más representativos de Mafalda y su visión del mundo. «Sopa, ¿verdad? De la frontera ideológica para allá, por favor», reza el arte, juntando dos características de la pequeña: su odio eterno a las sopas (no, no la culpo) y su punzante crítica social.

Mafalda fue creada por Quino en la década de los 60, un espacio de tiempo bastante convulso para América Latina. Por ello, a través de los diálogos de Mafalda, Quino combinó la inocencia infantil y la típica forma de cuestionar las cosas que tienen los niños con elementos del entorno político de la época, creando un personaje que invita a la reflexión con cada diálogo.
Elementos como la rockola o las frases propias de Mafalda se mezclan con espacios como la zona donde se proyectan los episodios de Mafalda, en la que pueden verse los más de 100 cortos animados de la pequeña argentina de manera ininterrumpida, los que permiten que los asistentes no solo conozcan la caricatura, sino que la vivan con intensidad.
«Es una experiencia única. Mafalda dejó marcada una era para muchos salvadoreños. Las enseñanzas que deja dan un panorama muy diferente. Es una tira cómica que se adapta a las situaciones de la vida», comentó Aurora Castro, una de las visitantes de la exposición.

El espacio para la niñez eterna
La exposición también cuenta con un stand caracterizado como la década de los 60, años en que Mafalda fue creada por Quino. Además, también hay sectores dedicados para conocer la historia de su creador y del personaje, así como también espacios para ver, a gran escala, varias de las tiras cómicas más recordadas de Mafalda.
«Creo que es una exhibición bastante interesante, sobre todo, porque Mafalda es un ícono cultural. También por las críticas que da a la sociedad. La conocí gracias a mi tía y siempre ha habido todo tipo de cosas sobre Mafalda. Venir a la exposición es estar dentro de los cómics de ella. Esta es una experiencia bastante única», señaló Sofía Leiva, visitante de la exposición.

«Lo que más me encanta es que podés vivir y podés entrar en la caricatura de Mafalda. Además, hay mundos súper interactivos, no te aburrís. Además, te puede dejar un mensaje para que divertirse con Mafalda», comentó Alison Guardado, también durante su visita.
El recorrido finaliza con la sensación de haber experimentado un regreso a la niñez, una niñez eterna, una en que la vida era más simple y solo nos preguntábamos por qué los adultos se veían tan agobiados. La exposición finaliza con todo sobre Mafalda, pero con un mensaje tácito pero contundente: «A Quino y a Mafalda en mérito a su legado».
La exposición estará disponible al público hasta el próximo 3 de marzo. Los precios de martes a viernes son de $22 y sábado y domingo el valor de la entrada es de $27. Tus tickets puedes adquirirlos en https://www.digiticket.online/








