El Jiquilite es una planta originaria de El Salvador, México y Guatemala. De ella se extrae el añil. La producción en torno a este arbusto comenzó en Centroamérica en la mitad del XVI y nuestro país fue uno de los principales productores, tanto en calidad como en cantidad.
Para los mayas, esta planta fue muy importante y la utilizaban en sus rituales, como medicina, para decorar cerámicas y para pintar.
Los usos de este producto aún se mantienen vivos en varias zonas del país, como la hacienda Los Nacimientos, en Suchitoto, Cuscatlán, donde se produce añil de manera orgánica.
«El añil fue uno de los principales cultivos que mantuvo la economía del país durante muchos años. A nivel internacional, El Salvador aún mantiene la calidad del añil que se exporta», dijo el agrónomo Ángel Escobar.
Este producto se utiliza típicamente para colorear prendas de tela y artesanías que son vendidas al público en ferias, tiendas y exposiciones.
Pero, también, los artesanos lo utilizan para teñir alimentos, fabricar cosméticos y medicamentos, así como para elaborar pinturas, usadas en murales, y para uso recreativo de niños y niñas. En menor medida, se utiliza para teñir papel, madera, corcho, cerámica y fibras naturales.
Cabe destacar que el añil es de un solo color, azul. Lo que los teñidores hacen es «jugar con sus tonalidades» dependiendo de la cantidad del tinte que usan o de las llamadas sumergidas que dan a cada prenda que desean colorear.
«Otro de los colorantes naturales que se utilizan son almendro, que da un color amarillo; achiote, que es anaranjado. Para el rojo está la rosa de Jamaica o pitahaya», detalló.
Escobar aseguró que los indígenas ya contaban con técnicas de extracción rústicas de añil. Por ejemplo, el proceso lo hacían en canoas y ollas, pero cuando vinieron los españoles introdujeron el sistema de obraje y comenzaron a cultivarlo en grandes cantidades.
«Las zonas con más productores de añil en el país eran Suchitoto (Cuscatlán), Los Nonualcos (La Paz) y Chalatenango. Ahora, agricultores que se dedican a sembrar añil en grande, solo son tres, aquí en la hacienda (Suchitoto), en San Miguel y en Chalchuapa (Santa Ana)», dijo el agrónomo.
Si desea conocer más sobre el añil puede visitar hacienda Los Nacimientos, de lunes a sábado con reservación previa al 7885-8718. Solo se atiende con cita debido a que se deben preparar todos los insumos necesarios para la extracción del añil y los materiales para los talleres. En redes sociales encontrará Hacienda Los Nacimientos.
En los talleres se enseñan técnicas de amarre para obtener diversas formas en el teñido de prendas, pero cada quien decide las figuras a realizar. «Los invitamos a que nos visiten y conozcan la extracción del colorante para que se den cuenta lo valioso que es. Además, ver todo el proceso les puede ayudar a tener el conocimiento del porqué son así los precios de las prendas teñidas con azul», apuntó Escobar.
Proceso para extraer el añil
1. Corte de la planta. La temporada para el añil es de mayo a septiembre, pero el mejor mes es junio puesto que tiene mayor crecimiento. El colorante se obtiene de las hojas de la planta. A la hora de hacer el corte, las personas se guían por el tono amarillo con puntitos azules que tienen las hojas, eso indica que está en el punto exacto de madurez.


2. Empilado. Luego del corte, las plantas pasan a la estación del obraje donde se encuentra varias pilas. En una de ellas se coloca alrededor de 600 galones de agua, las plantas completas del añil y se dejan reposar por 24 horas. Es muy importante que este no se fermente.

3. Oxigenación. Tras pasar 24 horas en reposo, el producto se pasa a otras de las pilas donde se extrae toda el agua ya teñida. El proceso de oxigenación consiste en que se debe mantener en constante movimiento de 45 minutos a una hora. En este proceso se ve la intensidad del azul mediante la separación de la biomasa con el agua convertida en espuma.


4. Sedimentado. La sedimentación consiste en la separación de los sólidos suspendidos en el líquido por asentamiento, es decir, se busca que la espuma generada en la oxigenación se asiente ya que pesa más que el agua y así haya una separación total. En esta etapa, los materiales pasan en reposo alrededor de 48 horas. De ser necesario, se extrae el exceso de agua.

5. Filtración. Lo que quedó al fondo de la pila en el proceso de sedimentado se vuelve una pasta, esta se coloca en unas mantas para eliminar el exceso de agua durante otras 24 horas. Al final de este tiempo se obtiene el tinte.


6. Secado. La pasta que se obtuvo se coloca en bandejas y pasan cinco días al sol. En época de lluvia, se utilizan hornos artesanales para acelerar el secado. Cuando el producto se seca por completo este adopta una forma de carboncillo.

7. Molido. Es la última etapa. El carboncillo se muele artesanalmente hasta convertirlo en polvo.








