El Salvador concluyó con éxito su participación en el LeRobot Worldwide Robot Hackathon, un evento global de innovación tecnológica que reunió a jóvenes talentos de más de 80 ciudades alrededor del mundo. En esta edición, 25 estudiantes salvadoreños del programa CUBO AI demostraron su capacidad para competir al más alto nivel internacional, enfrentándose a equipos de países con larga trayectoria en robótica como Japón, Alemania, Corea del Sur, Francia, Estados Unidos y Países Bajos.
Durante 30 horas ininterrumpidas, los estudiantes trabajaron en el desarrollo de soluciones de control robótico y aprendizaje por imitación, utilizando simuladores y herramientas de código abierto como el brazo robótico SO-101. Los equipos contaron con sesiones de mentoría, acceso a modelos preentrenados y fueron evaluados por la comunidad internacional a través de la plataforma Hugging Face.
El hackathon fue organizado por la comunidad LeRobot y Hugging Face, y en El Salvador tuvo como anfitrión oficial al programa CUBO AI, una iniciativa liderada por la Oficina Nacional del Bitcoin (ONBTC), la Agencia Nacional de Inteligencia Artificial (ANIA) y el asesor de IA del Gobierno, Brian Roemmele. El objetivo: posicionar a El Salvador como un referente en la educación en inteligencia artificial aplicada en América Latina.
Desde su lanzamiento, CUBO AI ha sido punta de lanza en la formación tecnológica del país. La clase inaugural fue impartida por Cathie Wood, CEO de ARK Invest, una de las principales firmas de inversión tecnológica de Estados Unidos y reconocida inversora en empresas como Tesla.
El programa CUBO AI también complementa los esfuerzos del Ministerio de Educación, que, en alianza con la ONG ARK Educate, ha iniciado la capacitación de maestros en 20 escuelas públicas del departamento de La Libertad. Este proyecto piloto busca integrar conocimientos de inteligencia artificial y robótica desde primer grado hasta bachillerato, con una visión de expansión nacional para 2026.
La participación salvadoreña en el LeRobot Hackathon no solo marca un hito en la historia educativa del país, sino que refleja el cambio de mentalidad impulsado por el Gobierno del presidente Nayib Bukele, que apuesta por preparar a una nueva generación lista para competir y destacar en la economía del conocimiento.







