El Salvador es «un punto de interés estratégico» para la administración del presidente de los Estados Unidos (EE. UU.), Donald Trump, factor que hará que tenga a nuestro país en su «agenda mayor», consideró el sociólogo y analista político René Martínez, al comentar sobre la reciente visita al país del secretario de Estado, Marco Rubio.
Según Martínez, la llegada de Rubio a El Salvador «es una muestra de que, para Trump, el país es un punto de interés estratégico que estará en su agenda mayor», y que además «buscarán relaciones diplomáticas multifacéticas que beneficien a ambos países, teniendo estas un carácter horizontal».
Rubio se reunió el pasado lunes con el presidente Nayib Bukele, para tratar temas de interés bilateral, en el marco de su primer viaje oficial internacional que incluyó a Panamá, Guatemala, Costa Rica y República Dominicana.
«Es un augurio de que nuestro país se beneficiará ampliamente al potenciarse rubros inéditos, tales como la energía nuclear», destacó Martínez sobre la suscripción del Memorando de Entendimiento sobre Cooperación Nuclear Civil Estratégica (NCMOU, por sus siglas en inglés).
«[La firma del NCMOU es] con el objetivo de promover la cooperación nuclear pacífica entre los Estados Unidos y la República de El Salvador», señaló en un comunicado el Departamento de Estado de EE. UU., recordando además que entre ambos países hay «una relación diplomática duradera y una cooperación de larga data en los campos de seguridad, energía y comercio».
Bukele también ofreció a la administración Trump el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), construído en Tecoluca, San Vicente, para albergar a criminales convictos, tanto estadounidenses como extranjeros, a cambio de una tarifa.
El politólogo Óscar Martínez Peñate, por su parte, sostiene que la visita del secretario de Estado de EE. UU. «coloca a El Salvador en una posición de importancia diplomática y geopolítica mundial, como un “partner” (compañero) y amigo confiable».
«Esto garantiza entre ambos países una profundización de la cooperación tecnológica, nuclear, científica, económica, entre otros, como nunca vista no solo en el país, sino en el ámbito latinoamericano», ponderó Martínez Peñate.
También consideró que «las relaciones diplomáticas entre los dos países se dan en un contexto de confianza y amistad mutua, y los principales beneficiados de esta situación especial y privilegiada es la ciudadanía salvadoreña». Ambos profesionales coincidieron además en señalar que la llegada de Rubio a El Salvador fue una muestra «del alto nivel de importancia y de reconocimiento» hacia nuestro país, y también «un reconocimiento al liderazgo transnacional» del presidente de la república, Nayib Bukele.







