Paso el falso para El Salvador en Copa Oro. Perdió ante un equipo del Caribe, Martinica, que se evidencia que lo ha alcanzado en nivel.
Ahora, con un juego perdido ante un rival que en el papel podría ser el más accesible, la Azul tiene que ir cuesta arriba a Nueva Jersey el próximo viernes contra Costa Rica y luego cerrar ante Panamá, en Houston.
La Azul buscó el gol, pero no pudo, el arco rival se le cerró, así como las posibilidades de acceder a la otra ronda de Copa Oro 2023.
Espejismo
El buen inicio se la selección mayor de El Salvador pasó hasta un tercer plano con los dos tantos que le marcó Martinica en los minutos 12 y 15.
Dos errores en zaga por derecha salieron caros para la Azul, con los tantos de Patrick Burner y Kevin Fortune. Dos jugadas casi repetidas que terminaron en toques cruzados para dejar sin chance al portero Tomás Romero.
El Salvador volvió a conjuntarse y tuvo el balón, pero ya le era más complicado con dos goles abajo. La Azul tejía fútbol, pisaba la última línea, pero no le alcanzaba para dañar a los caribeños, que le dejaron toda la presión a los cuscatlecos.
Ese 2-0 sonaba fulminante para El Salvador ante el equipo que en teoría parecería el más accesible, aunque Hugo Pérez, bajo ningún argumento quería que sus jugadores lo pensaran así.
Curazao se quedó con diez desde el 48′ y eso generaba más presión al equipo nacional que seguía contra las cuerdas ante una Martinica que había sido efectiva en la primera parte.
El Salvador volvió a arremeter contra el arco de los caribeños. No escatimó, pero le seguía faltando ese peso en la última línea.
El tiempo movía las agujas de manera inclemente y le quedaba poco a El Salvador para evitar un papelón en el debut de Copa Oro.
Parecía que era un día de esos en los que el gol no llega por más esfuerzo que se haga. El Salvador falló y falló y el gol no llegaba.
Al 81, el recurso de video arbitraje que le dio la opción a la Azul para patear un penalti. Llegó Jairo Henríquez, pero se lo telegrafió al portero rival, quien le adivinó y derribó en lo anímico al equipo cuscatleco.
Sobre el tiempo de reposición, al 90+4′, otro penalti que sancionó sin duda le árbitro mexicano. Esta vez fue al cobro Bryan Tamacas, otro cobro que tocó el guardameta, pero al final besó la red para el 2-1, inútil para empatar porque no había más tiempo y ahora la Azul queda cuesta arriba para el choque ante Costa Rica, el viernes en el Red Bull Arena.








