Una estructura de 46 integrantes de la Pandilla 18 que delinquía en tres municipios de Cuscatlán, son enjuiciados en el Tribunal Quinto contra el Crimen Organizado de San Salvador.
La Fiscalía General de la República les atribuye ocho casos de homicidio en perjuicio de pandilleros rivales, personas particulares y miembros de la misma estructura.
Los terroristas cometieron los hechos en barrios, colonias y cantones de los municipios de Cojutepeque, Santa Cruz Analquito y San Pedro Perulapán; también en San Martín, departamento de San Salvador.
En el juicio el ministerio público los acusa además por organizaciones terroristas y privación de libertad. Todos los delitos fueron consumados entre el 2007 y 2018.
La estructura fue desarticulada tras una investigación que fiscales y policías realizaron luego de varios homicidios donde los pandilleros fueron mencionados por testigos.
Los pandilleros durante 11 años habían estado asesinando y desapareciendo personas, a empresarios y transportistas, a quienes obligaron a pagar extorsión a cambio de permitirles que trabajaran en los referidos municipios.







