Por tres casos de homicidio, desaparición de personas y agrupaciones ilícitas, tres terroristas de la clica Teclas Locos Salvatruchos, fueron enviados a juicio por un tribunal de sentencia de Santa Tecla, La Libertad.
En la audiencia preliminar, la Fiscalía General de la República los acusó de cometer los delitos entre el 2015 y 2020 en la jurisdicción de La Libertad Costa.
Los pandilleros que enfrentarán la vista pública como ausentes son: César Humberto Rodríguez Guadrón, Kevin Albert González Ramírez y Rafael Eduardo Rodríguez.
Uno de los crímenes que el ministerio público les atribuye es el homicidio en perjuicio de una mujer, en el 2017. Los mareros la asesinaron con armas de fuego por considerar que era informante de la Policía Nacional Civil (PNC).
Un segundo caso es el de un hombre acribillado a balazos en el 2015, además del homicidio de otra persona asesinada en el 2018, los imputados planificaron el crimen porque según ellos la víctima pertenecía a la pandilla 18.
Por el delito de agrupaciones ilícitas, la Fiscalía presentó pruebas que acreditan la pertenencia a la Mara Salvatrucha y que dentro de la estructura se dedicaban a cometer homicidios.
Los tres mareros fueron procesados gracias a las reformas aprobadas por la Asamblea Legislativa, específicamente el artículo 361 del Código Procesal Penal en donde se especifica que los jueces pueden realizar audiencia preliminar en contra de prófugos.
La enmienda también habilita a los jueces de sentencia a realizar vistas públicas y emitir veredictos condenatorios o absolutorios a imputados ausentes o prófugos. La clica la que pertenecen estos pandilleros estuvo delinquiendo en Santa Tecla y otros municipios del departamento de La Libertad. La estructura se dedicó a privar de libertad a personas y desaparecerlas.
Luego de asesinar a las víctimas las enterraron en cementerios clandestinos para que nadie las encontrara y evitar la presencia de las autoridades en los territorios donde delinquían, lo que en el lenguaje de las pandillas se conocía como evitar «calentar la zona».
Entregan osamentas
Una de las víctimas de esta estructura fue un adolescente de 17 años, quien el pasado miércoles, la Fiscalía General de la República y el Instituto de Medicina Legal, verificaron la entrega de las osamentas a sus parientes.
Según el ministerio público los mareros se lo llevaron del mercado de Santa Tecla y lo desaparecieron. Luego lo asesinaron y su cuerpo fue enterrado en una fosa clandestina de Nuevo Cuscatlán, La Libertad Este.
Tras una investigación, y seguir el debido proceso, «la Fiscalía hizo posible que las osamentas de la víctima fueran entregadas a su familia como parte del proceso de justicia restaurativa», según informó la institución.
Los responsables de este caso están siendo procesados y los fiscales del caso han solicitado que sean condenados.







