Haber sido contratados por la empresa Silver Bay Seafoods en Alaska, Estados Unidos, por un mes y medio, representó una gran bendición para los esposos Isaac Cáceres, de 47 años; y Claudia Angélica de Cáceres, de 45; porque durante el tiempo que laboraron en el exterior lograron reunir el presupuesto suficiente para que sus hijos, de 22 y 17 años, continuaran sus estudios.
Los sonsonatecos aplicaron en las jornadas de reclutamiento que el Ministerio de Relaciones Exteriores realizó entre febrero y marzo para el programa de Movilidad Laboral y, dos meses después, recibieron la confirmación de que ambos viajarían en un contingente de salvadoreños hacia Estados Unidos.
Cáceres, mecánico, plomero y fontanero de profesión, fue ubicado en el área de fileteado de salmón, es decir, que extraía las espinas y preparaba los pescados para empaquetarlos. En la temporada alta laboró de 6 de la mañana a 10 de la noche todos los días de la semana. Ese mismo horario tenía su esposa, pero en el área de recolección de huevos de salmón.
Ambos recibieron alojamiento y comida como parte del contrato. En transporte no hubo gastos porque se encontraban cerca del establecimiento, explicó Cáceres.
«Estamos agradecidos porque son oportunidades únicas y hay que aprovecharlas. Recibí una gran bendición, fui con mi esposa a trabajar», comentó Cáceres, quien aseguró que recomendó a todos sus amigos inscribirse en el programa de Movilidad Laboral. Además, también está a la espera de volver a trabajar en el exterior.
Agradeció a las autoridades por impulsar este tipo de proyectos. «Los gerentes quedaron contentos con el trabajo, siempre me felicitaban», dijo.
Su hijo mayor está estudiando ingeniería industrial en la Universidad de Sonsonate (USO) y su hijo menor se encuentra cursando el último año de bachillerato en el Liceo José Carmen Dipietro, ubicado en el municipio de Sonzacate.









