La Embajada de los Estados Unidos en El Salvador reconoció ayer el importante papel de la Marina Nacional para enfrentar al narcotráfico internacional. «El tráfico ilícito no reconoce fronteras. Por eso, esfuerzos como este, liderado por la Marina Nacional, refuerzan la estabilidad regional», posteó ayer por la mañana la delegación diplomática, citando palabras del embajador William Duncan.
El mensaje es un espaldarazo a los esfuerzos que realiza el Gobierno del presidente Nayib Bukele para combatir al narcotráfico transfronterizo, como parte del compromiso de El Salvador con sus vecinos regionales y con el resto de la comunidad internacional.
El fin de semana, las unidades navales ejecutaron un decomiso de 1.3 toneladas de cocaína transportadas en una embarcación de bajo perfil, PLV (por sus siglas en inglés), o semisumergible. La Marina Nacional la interceptó a 600 millas náuticas (o 1,111 kilómetros) al sudoeste de la bocana El Cordoncillo, estero de Jaltepeque. Los tripulantes de la embarcación, un colombiano y dos ecuatorianos, fueron detenidos.
Esa droga tiene un valor de $33 millones, lo que significa un duro golpe para el crimen organizado, sobre todo si se toma en cuenta que ya suman 35.8 millones de toneladas de droga incautadas entre 2024 y lo que va de este año, es decir, $897.3 millones.Se trata de una gran cantidad de drogas que no llegó a las calles de ningún país, con lo que se salvaron millares de vidas. Menos droga disponible también tiene efectos positivos en la seguridad de un país y reduce la presión en los sistemas de salud.
Gracias a los éxitos del Plan Control Territorial y del régimen de excepción, implementados por el Gobierno del presidente Bukele, El Salvador ahora es un país en paz. Con la desarticulación de las pandillas, los salvadoreños recuperaron sus barrios y las comunidades están prosperando, sin el temor de las extorsiones, los asesinatos, abusos sexuales o la violencia desmedida.
El combate al narcotráfico también trae estabilidad y paz al interior del país. Con el Plan Control Territorial no solo han disminuido drásticamente los homicidios, sino que también todos los delitos violentos, incluyendo el tráfico de drogas, cuyo mercado era dominado por los pandilleros.
No obstante, el trabajo de garantizar la seguridad y la estabilidad nunca termina. Por eso la importancia de mantener la lucha contra las maras y toda expresión de delincuencia, común y organizada. Los esfuerzos continuados seguirán dando frutos.






