La selección femenina de Brasil fue una digna competidora en la primera edición de la Copa Oro de Concacaf. Amenizó grandes partidos en todas las fases, pero en la disputa del título contra Estados Unidos, no pudo tumbar a un combinado que es tetracampeona del mundo.
El combinado de las barras y las estrellas escribió la primera página de este certamen de la confederación al consagrarse campeona tras vencer en la final a las sudamericanas con marcador de 1-0.
Después de trabajar todo el primer tiempo en busca de anotar el primer gol y defenderse con todas sus armas, las brasileñas descuidaron la zona baja, pero cuando se jugaba el primer minuto del añadido (45+1′), Lindsey Horan se elevó en el área y anotó con toque de cabeza, para hacer estallar el estadio Snapdragon que contó con más de 30,000 aficionados en las gradas.
Ese tanto se mantuvo hasta el final del juego, y así se bajó el telón de este torneo donde también compitió la selección mayor de El Salvador, pero quedó eliminada en la fase de grupos.







