La organización afirmó haber enviado 12 aviones, incluidos cazas F-35 y F-22, para «identificar, monitorizar e interceptar» los dos aviones militares rusos TU-142 detectados, que se utilizan para patrullas marítimas.
«El avión ruso permaneció en el espacio aéreo internacional y no entró en el espacio aéreo soberano estadounidense ni canadiense», apuntó NORAD en un comunicado.
«Esta actividad rusa en la ZIDA de Alaska y Canadá ocurre regularmente y no se considera una amenaza», agregó.
La ZIDA, Zona de Identificación de Defensa Aérea, son tramos de espacio aéreo internacional que exige que todas las aeronaves que transitan por ella se identifiquen.







