A partir de este año, el calendario salvadoreño marcará cada 23 de marzo como el Día Nacional del Café Pacamara, iniciativa que tiene por objetivo realzar esta variedad de origen netamente salvadoreña y distinguida en el mundo por sus sabores y aromas exóticos.
La declaratoria del Día Nacional del Café Pacamara fue designada por la Asamblea Legislativa en la plenaria del pasado 12 de marzo.
En entrevista con Diario El Salvador, la presidenta del Instituto Salvadoreño del Café (ISC), Carolina Padilla, dijo que declarar una fecha especial para el café pacamara «servirá para darle impulso al consumo nacional de esta variedad, y que la población conozca de este orgullo nacional que crece en nuestros jardines, montañas, y cafetales».

En la actualidad, la variedad es demandada en mercados europeos y asiáticos, siendo este último el que ha mostrado una mayor afinidad por esta. En el extranjero el pacamara es destacado como un café exótico.
El pacamara surgió en la década de 1950 tras el cruce de las variedades pacas y maragogipe realizada por el Instituto Salvadoreño para investigaciones del Café (ISIC) -entidad que regía el tema en esa época-, pero fue liberado, tras concluidas las investigaciones necesarias, hasta marzo de 1980 para su reproducción.
La titular de ISC apunta que más de 30 años después esta variedad ha sabido abrirse campo entre los mejores cafés del mundo, hecho que confirma los 10 premios de primer lugar del certamen internacional de Taza de la Excelencia, de las 14 veces en las que ha competido.
Para Padilla, la excepcionalidad del pacamara se debe a sus características únicas que combinan aromas intensos y complejos; cuerpo medio con textura cremosa, y una acidez balanceada, brillante y sutil con notas de chocolate y mantequilla, a la que se le suman matices afrutados tropicales, florales, cítricos y de frutos rojos.

La funcionaria considera que iniciativas como la denominación de un día para celebrarlo es idónea ya que se trata de una variedad que aún no ha demostrado la totalidad de su potencial y las cualidades necesarias para posicionarse como uno de los mejores cafés del mundo.
«Estamos por ver realmente a dónde va a llegar el pacamara, creo que poniéndolo en los mercados correctos y dando a conocer sus atributos podremos mostrar que tenemos uno de los mejores cafés del mundo», aseguró.
«Tenemos que conocer lo que es nuestro y rescatar esa cultura cafetalera que se había disipado, y ahora debemos contar y recontar nuestra historia y contarla de forma que podamos volver a sentir ese orgullo», agregó la funcionaria.







