Una alimentación balanceada es importante para evitar la inflamación del cuerpo, la cual se produce como una respuesta natural ante una lesión, infección o irritación.
Escoger muy bien lo que se come parte de conocer que existen diversos tipos de alimentos, donde dos de los más importantes son los proinflamatorios y antiinflamatorios.
Según la nutricionista y dietista estética, deportiva y funcional, Nicolle Soundy: «Los proinflamatorios son los que contribuyen a la inflamación del cuerpo cuando se consumen en exceso. Algunos de estos son las azúcares refinadas, carbohidratos refinados, grasas trans, aceites vegetales refinados, alimentos procesados, el alcohol y los aditivos alimentarios».
En cuanto a los alimentos antinflamatorios detalló que son aquellos que ayudan a reducir la inflamación en el cuerpo y promueven una mejor salud en general.
«Entre los alimentos clave con propiedades antiinflamatorias están las frutas, verduras, grasas saludables, pescado graso, especias y hierbas, legumbres, té verde y granos integrales», dijo.
Alertó que el consumir solo alimentos proinflamatorios puede provocar diversas enfermedades crónicas y afecciones en la salud como las enfermedades cardiovasculares, ya que el consumo de grasas trans, grasas saturadas y azúcares añadidos aumentan los riesgos de padecer del corazón, hipertensión y arteriosclerosis.
También se puede sufrir de diabetes tipo 2 debido a una dieta alta en carbohidratos refinados y azúcares, los cuales provocan resistencia a la insulina y, eventualmente, desencadenan la diabetes.
De acuerdo con la especialista, los alimentos proinflamatorios también provocan obesidad, sobre todo al consumir todos aquellos ricos en calorías vacías, las que se relacionan con la inflamación crónica.
La enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa son otros padecimientos que pueden desarrollarse al consumirse solo productos proinflamatorios.
«Una dieta proinflamatoria puede aumentar el riesgo de ciertos tipos de cáncer, como el cáncer de colon, de mama y de próstata. También se puede tener enfermedades autoinmunes, a pesar de que estas son complejas y multifactoriales. Una dieta proinflamatoria puede exacerbar condiciones como la artritis reumatoide, el lupus y la esclerosis múltiple», sostuvo.
Otras enfermedades que pueden causar son las neurodegenerativas, como el Alzheimer y el Parkinson; el hígado graso no alcohólico, por el consumo excesivo de azúcares y grasas trans, las cuales además de acumular grasas pueden provocar daño hepático.
El síndrome metabólico, que es una combinación de factores de riesgo como la obesidad abdominal, hipertensión, niveles elevados de azúcar en sangre y dislipidemia, está asociado con la dieta proinflamatoria.
«Para reducir el riesgo de estas enfermedades es importante adoptar una dieta equilibrada y rica en alimentos antiinflamatorios, junto con un estilo de vida saludable que incluya ejercicio regular, manejo del estrés y sueño adecuado», recalcó.
Alimentos saludables
Son numerosos los beneficios que se tienen para la salud cuando se consumen alimentos antiinflamatoria. Algunos de estos son la reducción del riesgo de enfermedades crónicas (cardiovasculares, diabetes tipo 2 y cáncer), se mejora la salud intestinal y mental, se controla el peso, hay aumento de energía y vitalidad, se alivian los síntomas de enfermedades inflamatorias (artritis reumatoide e inflamación intestinal), se mejora la salud ósea y articular, se fortalece el sistema inmunológico y se reduce el riesgo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson.
«Adoptar una dieta antiinflamatoria es una estrategia eficaz para mejorar la salud general y prevenir una serie de enfermedades crónicas, promoviendo una vida más saludable y activa», indicó Soundy.
Agregó que también se reducir la inflamación en el cuerpo también puede lograrse a través de una combinación de cambios en la dieta, el estilo de vida y, si es necesario, el uso de suplementos.
«Entre los complementos a tomar en cuenta para un proceso antiinflamatorio están la dieta de alimentos antiinflamatorios, el ejercicio regular (caminar, nadar, ciclismo, yoga), el manejo del estrés (meditación, respiración profunda y el mindfulness) […] Dormir entre siete y nueve horas por noche es crucial para la salud general y para reducir la inflamación».
Soundy recordó que la inflamación es un «proceso biológico complejo que involucra el sistema inmunológico y está diseñado para proteger y reparar los tejidos dañados […] Se produce en nuestro cuerpo como una respuesta defensiva del sistema inmunológico ante diversas agresiones o daños, y algunas de sus principales causas pueden ser infecciones, lesiones, enfermedades autoinmunes, reacciones alérgicas, estímulos irritantes, estrés y estilo de vida», expresó.
TIPS PARA LLEVAR UNA DIETA ANTIINFLAMATORIA
Frutas y verduras: las que son de colores brillantes suelen ser ricas en antioxidantes y fitonutrientes que ayudan a combatir la inflamación.
Grasas saludables: el aceite de oliva extra virgen extra, aguacates, nueces y semillas proveen ácidos grasos monoinsaturados y omega-3.
Proteínas magras: pescado graso (salmón, sardinas), aves de corral sin piel, legumbres y tofu son buenas opciones de proteínas.
Carnes rojas: se debe reducir el consumo de estas ya que pueden contribuir a la inflamación.
Granos integrales: consuma avena, quinoa, arroz integral y cebada en lugar de granos refinados, que pueden causar picos de azúcar en sangre.
Especias y hierbas: consume cúrcuma, jengibre, ajo, canela y pimienta negra en tus comidas, ya que son antiinflamatorias.
Abundante agua: mantenerse bien hidratado es fundamental para mantener un equilibrio saludable y para reducir la inflamación.








