El Tribunal Tercero de Sentencia de San Salvador, reanudó el lunes la vista pública del proceso penal promovido al exfiscal general Luis Martínez, a los abogados, Héctor Francisco Grimaldi y Julio Adalberto Arriaza, el exdirector de Intereses de la Sociedad de la Fiscalía General de la República.
A Martínez, el ministerio público lo enjuicia por los delitos de omisión en la investigación y revelación de hechos, actuaciones o documentos secretos por empleado oficial, de acuerdo con la investigación, todo fue para favorecer al empresario Enrique Rais.
Mientras que Julio Arriaza, es acusado de actos arbitrarios y Grimaldi por el delito de fraude procesal, la vista pública no avanzaba porque el último de los imputados no había nombrado abogado.
Al final el tribunal resolvió solicitar a la Procuraduría General de la República un defensor público, dejando a decisión de Grimaldi nombrar o no un abogado particular.
Este expediente fue judicializado el 25 de agosto de 2016, cuando en el Juzgado Séptimo de Paz de San Salvador, cuando la Fiscalía acusó a los tres imputados por supuestamente falsificar prueba en cuatro casos.
La causa penal incluyó al empresario Enrique Aquiles Rais López, su sobrino Hugo Blanco Rais, los abogados Ernesto Gutiérrez, Luis Peña [ya fallecido] el exjuez Noveno de Paz de San Salvador, Romeo Aurora Giamattei.
Cuando el caso fue llevado a los tribunales, el ministerio público dijo que descubrieron un plan con el fin de encarcelar con prueba falsa a Claudia María Herrera, esposa del abogado Mario Calderón, exapoderado legal de Enrique Rais.
«Según las evidencias, en el 2016, se aprovecharon de sus cargos para fabricar una serie de acusaciones en contra de una víctima a quien se le procesó por amenazas agravadas en perjuicio de otra persona», publicó la Fiscalía.
La Fiscalía dirigida por Luis Martínez, dijo que el 23 de septiembre del 2015, en el bulevar del Hipódromo, de la colonia San Benito, Herrera y su equipo de seguridad interceptó el vehículo de Enrique Rais y le apuntaron con las armas de fuego, ese hecho no ocurrió, pero fue supuestamente armado para afectar a la víctima.
En la gestión de Luis Martínez, también se menciona que se creó prueba falsa para acusar a Herrera del delito de lavado de dinero ante el Juzgado Noveno de Paz, el 21 de septiembre de 2015.
La Unidad de Investigación Financiera de la Fiscalía, acusó a Claudia María Herrera y a su esposo Mario Calderón de lavar de $10 millones, pero en las indagaciones se determinó que también fue un plan orquestado.







