El dinamismo de la oferta exportadora salvadoreña se mantiene firme en 2025. Según el Banco Central de Reserva (BCR), entre enero y agosto los envíos totalizaron $4,600.9 millones, un alza interanual de 6.5 %. En volumen, las exportaciones sumaron 2,582.3 millones de kilogramos, un 5.4 % más que en igual período de 2024.
En cifras absolutas, las ventas al exterior representaron $281.5 millones adicionales y 132.3 millones de kilogramos más en comparación al año pasado. Pese a una reducción de 2.1 % en las compras de Estados Unidos —que sigue siendo el principal destino con $1,437 millones—, otros mercados compensaron con crecimientos significativos.
Guatemala registró $960.2 millones en adquisiciones, un 14.4 % más que en 2024; Honduras subió 11.9 % con $750 millones; y Nicaragua aumentó 10.2 %, al importar $413.8 millones. La sorpresa llegó desde Colombia, cuyas compras a El Salvador crecieron 897.4 %, al pasar de $6.1 millones en 2024 a $60.4 millones en 2025, gracias a productos como artículos de cocina, higiene y juguetes.
Por rubros, el café destacó con exportaciones por $149.6 millones, equivalentes a un repunte de 34.1 % en valor y 4.5 % en volumen, con 23.6 millones de kilogramos despachados. También sobresalieron camisetas de punto (7.5 % del total), suéteres (5.6 %), azúcar de caña (4.1 %) y artículos plásticos para envasado (4.7 %). En contraste, la maquila continuó a la baja.
Julio fue el mes con mejor desempeño del año, al alcanzar $641.7 millones en envíos y 301.1 millones de kilogramos; seguido por mayo ($606.1 millones) y marzo ($584.3 millones). Todos los meses se situaron por encima de los $500 millones.
La presidenta de la Corporación de Exportadores de El Salvador (Coexport), Silvia Cuéllar, se mostró optimista sobre el cierre de 2025 y explicó que, incluyendo servicios, las exportaciones totales rondarán los $13,000 millones, es decir, $500 millones más que en 2024. «Estamos subiendo más en servicios que en bienes; turismo lidera con unos $3,000 millones, seguido de “call center”, aeronáutica, logística, industria del entretenimiento, cultura, consultorías y diseño», afirmó.
En declaraciones recientes, Cuéllar precisó que el crecimiento ha sido más notable en volumen que en valor, lo que refleja la colocación de productos en mercados donde los precios son relativamente más bajos. «El azúcar ha bajado en producción y eso afecta, porque es un producto clave; la causa principal ha sido el clima», señaló.
La ejecutiva agregó que, aunque la maquila mantiene un rol importante, esta ha perdido dinamismo por la caída en la demanda de confecciones en EE. UU. «Sin embargo, textiles como toallas y telas siguen creciendo. Nuestra apuesta es alcanzar un crecimiento sostenido del 10 % anual, y para ello es clave diversificar mercados», aseguró.
En ese sentido, Cuéllar destacó la incursión en nuevos destinos como Bélgica, Colombia y Perú —con el que se avanza en un tratado de libre comercio—, además del proceso hacia una unión aduanera profunda con Guatemala y Honduras, que simplificará el tránsito fronterizo.
Este panorama coincide con el análisis del Grupo Cibest, —holding corporativo de Bancolombia y de Bancoagrícola— que observa ventajas competitivas para El Salvador por los menores aranceles frente a países como Brasil, México o Vietnam. Proyecta que las exportaciones de café a EE. UU. podrían crecer 21 %, los muebles 15 %, el papel 14 % y los aparatos eléctricos 13 %.
De acuerdo con Cuéllar, la meta es sostener el dinamismo con innovación, valor agregado y expansión hacia mercados emergentes. «El Salvador está creciendo y diversificando. El reto es mantener la tendencia y consolidar un sector exportador más fuerte», puntualizó.







