El 80 % de los fumadores de tabaco se encuentran en países de menores ingresos, asegura Vassisilis Gkatzelis, presidente de la filial de Asia Oriental y Australia de Philip Morris International (PMI).
Gkatzelis, quien también se encarga de la división de ventas en tiendas libres de impuestos (duty free), dio estas declaraciones en el foro Technovation, desarrollado recientemente en Neuchatel, Suiza.
PMI tiene como meta ofrecer alternativas al fumado tradicional. Sus productos libres de humo (que siguen conteniendo tabaco, pero que no se quema, sino que se calienta, liberando así la nicotina, pero evitando la combustión que genera más químicos nocivos y cancerígenos) se han abierto espacio en mercados tan diversos como Japón o Lituania, donde ya se venden más que los cigarrillos tradicionales, pero en otros países han enfrentado bloqueos legales.

En Australia, por ejemplo, los vapes (cigarrillos electrónicos de diverso tipo) nunca han sido formalmente legales y se han creado decenas de leyes y regulaciones para restringir al máximo su venta, lo que ha obligado a venderlos únicamente en farmacias y con recetas médicas, por lo que los usuarios optan por comprarlos en el mercado negro, lo que aumenta la posibilidad de adquirir productos de mala calidad y fomentar el contrabando, y con ello el crecimiento de las redes de crimen organizado que los distribuyen.
Los Gobiernos enfrentan pérdidas de ingresos significativas debido al comercio de cigarrillos ilícitos, que no contribuyen a los ingresos fiscales.
Por ejemplo, en Francia, alrededor del 40 % de los cigarrillos que se consumen no está sujeto a impuestos, lo que obliga al Gobierno a compensar estas pérdidas mediante impuestos más altos en otros lugares. Estas políticas impulsan el contrabando, sostiene Christos Harpantidis, vicepresidente sénior de Asuntos Externos de PMI.
Además, considera que las políticas tradicionales no funcionan para reducir el consumo del tabaco. Sin embargo, no solo se trata de un marco regulatorio integral que no solo desaliente el consumo ilícito de cigarrillos, sino que también deben promover – se alternativas más seguras, como los productos de tabaco calentado y el vapeo, sostiene Nicolas Otte, jefe global de Prevención del Comercio Ilícito de PMI.
Otte sostiene que países como Suecia y Japón han logrado reducir la pre – valencia del tabaquismo mediante estos enfoques regulatorios más amplios e incluyentes. Este ejecutivo de PMI considera que los consumidores están buscando mejores alternativas a los cigarrillos tradicionales, como el tabaco calentado y los productos de vapeo.
Cree que la prohibición de estas alternativas a menudo hace que los consumidores vuelvan a los cigarrillos ilícitos, por lo que destaca la necesidad de opciones reguladas y más seguras.
Entre estas opciones están los pro – ductos orales, que contienen nicotina, pero se asemejan más a un chicle. Nikolaus Rickets, presidente de Productos Orales de PMI, asegura que los cigarrillos son la peor forma de consumir nicotina.
La división Heat-not-burn de PMI ha crecido muchísimo. En solo 14 años logró ganancias por $14,000 millones.







