Donald Trump orquestó un «plan delictivo» para cometer «fraude electoral» en 2016, aseguró la fiscalía en el primer juicio penal a un expresidente estadounidense, pero para la defensa no hay «nada malo en tratar de influir en las elecciones: es democracia».
La fiscalía y la defensa presentaron este lunes los alegatos orales a los 12 jurados y seis suplentes, que están encargados de sellar la suerte en este histórico juicio del político posiblemente más controvertido de la historia moderna del país, que aspira derrotar a Joe Biden y volver en las elecciones de noviembre a la Casa Blanca.
Trump, 45.º presidente de Estados Unidos, está acusado de 34 delitos de fraude contable para encubrir el pago de $130.000 a la exactriz de cine porno Stormy Daniels con el fin de silenciar un supuesto encuentro sexual ocurrido una década antes, para que no interfiriera en la recta final de la campaña de 2016 que le llevó sorpresivamente a la presidencia.
El magnate republicano, de 77 años, «orquestó un plan delictivo para influir en la elección presidencial de 2016», aseguró el fiscal Matthew Colangelo en la presentación oral de la causa en el Tribunal Supremo de Manhattan.
«Fue fraude electoral, pura y simplemente», dijo. «No se trataba de una estrategia de comunicación, sino de un plan coordinado como parte de una larga conspiración (…) para ayudar a elegir a Donald Trump», agregó.
Pero para el abogado de la defensa, Todd Blanche, «no hay nada malo en intentar influir en unas elecciones. Se llama democracia».
Tras decirle directamente a los miembros del jurado que Trump «es una persona como usted y como yo», el «presidente» republicano, zanjó, está «revestido de inocencia».







