El flujo migratorio irregular por la peligrosa selva del Darién, fronteriza entre Panamá y Colombia, disminuyó un 41 % de enero hasta el 19 de diciembre, en comparación con el mismo período de 2023, informó el director del Servicio Nacional de Migración (SNM), de Panamá, Roger Mojica Rivera. Sin embargo, 55 migrantes murieron y 180 niños quedaron abandonados en la travesía.
En el corriente año se registraron 360,643 cruces, siendo las nacionalidades con mayor presencia migratoria Venezuela (70 %), Colombia (6 %), Ecuador (5 %), China y Haití, mientras que el año pasado la cifra ascendió a 512,110.
La caída de las movilizaciones irregulares representan un alivio para el Gobierno de José Raúl Mulino, pero los fallecidos y los menores de edad abandonados no «dejan de ser un problema serio, humanitario y social», afirmó el mandatario ayer en conferencia de prensa.
#DePlaneta | 55 migrantes han muerto en la selva del Darién este año, dice el presidente de #Panamá, José Raúl Mulino. Vía: @AFPespanol pic.twitter.com/DtwkLlcG9D
— Diario El Salvador (@elsalvador) December 19, 2024
«Esto impone un trabajo especial», añadió al referirse a los niños no acompañados que fueron encontrados en el trayecto de la selva. Mencionó que ya está trabajando con las organizaciones internacionales para darle atención.
«Estoy seguro de que cada menor no acompañado tiene en algún lugar de Venezuela, Colombia o Ecuador, a su familia. No creo que llegaron sin tener a nadie que les responda allá en esos países y que debiéramos encontrar… Con el ánimo de que se hagan cargo del niño», indicó.
Según el Gobierno, algunos progenitores murieron en el camino del Darién.
#DePlaneta | El flujo migratorio irregular por la peligrosa selva del Darién, fronteriza entre Panamá y Colombia, disminuyó el 41 % de enero hasta lo que va diciembre, en comparación con el mismo período de 2023, según @migracionpanama. 📸 AFP. pic.twitter.com/cjMfPmvuPT
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Desde el 1º de julio, que Mulino asumió el cargo, aplicó medidas de seguridad más restrictivas para frenar los cruces irregulares, incluso cerró tres caminos utilizados por los migrantes para movilizarse en la selva, construyó una barrera perimetral y amplió un operativo con cientos de agentes.
«Implementamos nuevas tecnologías y capacitando a nuestro personal para combatir la migración irregular y el tráfico ilícito de personas», aseguró el director de SNM en el informe de rendición de cuentas de seis meses de gestión.
El funcionario afirmó que han acatado las políticas públicas para proteger los derechos de los migrantes y garantizar el acceso a todos los servicios que brinda la institución.
Añadió, que desde agosto que pusieron en marcha el Memorándum de Entendimiento entre Panamá y Estados Unidos para deportar a migrantes en situación irregular, han expulsado a cerca de 1,674 personas.







