El director del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Rodrigo Valdés, se refirió ayer a los avances que protagoniza El Salvador en materia de gobernanza, transparencia y seguridad; y elogió las reformas estructurales implementadas por el Ejecutivo cimentando las bases del desarrollo.
Durante la presentación de un informe de la multilateral sobre las perspectivas económicas de América Latina, el ejecutivo ponderó positivamente las reformas implementadas por El Salvador en materia de gobernanza y fiscalidad.
«Son reformas estructurales, en términos de gobernanza y transparencia, ahí se ha avanzado mucho, pero también está lo fiscal y las autoridades han avanzado mucho en la implementación de reformas», afirmó Valdés.
Asimismo, añadió que ya se encuentran preparando la primera revisión del programa con El Salvador, que fue aprobado el pasado 26 de febrero, y que espera que este otorgamiento fortalezca los esfuerzos estatales de atracción de inversiones y crecimiento de la economía nacional.
«Este programa va a crear las condiciones propicias para más inversión privada, más crecimiento en El Salvador, aprovechando, básicamente, una situación macroeconómica mucho mejor, además de que ha representado esta mejora en la seguridad», dijo.
Sobre el tema de la seguridad, no es la primera vez, que el Fondo la destaca como un elemento impulsor de la economía salvadoreña, dicho factor fue decisivo para las mejoras de perspectivas de crecimiento de 2023 y 2024, y también fue destacado en Artículo IV de 2023.
Por otra parte, el director del Hemisferio Occidental aclaró que el acuerdo con el país no está centrado en bitcóin y que el país ha cumplido el compromiso de incrementar su acumulación del cripto activo en el sector fiscal.
El acuerdo técnico firmado por el Gobierno salvadoreño asciende a $1,400 millones, que forma parte parte de un programa global superior a los $3,500 millones, y este restante ($2,100) será aportado por el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el Banco de Desarrollo para América Latina y el Caribe (CAF).
Se trata de un proyecto que se ejecutará en el marco del Servicio Ampliado del FMI (SAF), el cual está planeado para una duración de 40 meses y está destinado para atender las necesidades de balanza de pagos y respaldar las reformas económicas del Gobierno, en específico temas de sostenibilidad fiscal y reducción de costos de financiamiento mediante reformas en la administración pública, el sistema de pensiones y la movilización de ingresos.







