La economía de El Salvador se está expandiendo a un ritmo más rápido de lo previsto, gracias a una mayor confianza, récord de remesas y una inversión pujante, principalmente en el sector de la construcción, confirmó en conferencia de prensa la directora del Departamento de Comunicaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), Julie Kozack.
La vocera destacó que el Gobierno del presidente Nayib Bukele ha generado esa confianza gracias a la implementación de instrumentos legales que garantizan un crecimiento sostenible y ordenado.
«Se han logrado avances en la agenda estructural, incluyendo la aprobación de la nueva Ley para la Estabilidad del Sistema Financiero y Garantía de Depósitos y la Ley de Sostenibilidad Fiscal para el Fortalecimiento de las Finanzas Públicas», sostuvo.

Asimismo, indicó que «el déficit fiscal está disminuyendo», debido a la puesta en marcha de una estrategia fiscal que ha generado un histórico presupuesto general autofinanciado.
Por ejemplo, el plan de gastos detallado por el Ministerio de Hacienda para 2026 asciende a $10,555.6 millones, es decir, $892.6 millones más que el de 2025, lo que significa un 9.2 % de crecimiento interanual, balanceado, sin financiamiento adicional y con cero dólares de brecha presupuestaria por segundo año consecutivo.
Kozack confirmó que los equipos del FMI y el Gobierno de El Salvador continúan trabajando y en conversaciones para alcanzar un acuerdo a nivel técnico para la próxima revisión del programa. «Los equipos están trabajando en estrecha colaboración», añadió.
El acuerdo entre El Salvador y el FMI (aprobado a principios de 2025) es un programa de 40 meses por $1,400 millones bajo el Servicio Ampliado del Fondo (SAF). Este acuerdo contempla un desembolso inicial de $113 millones, que busca fortalecer la confianza económica y atraer inversión.
Como parte de los avances, sostuvo que siguen en marcha los planes para continuar reduciendo el déficit fiscal, esfuerzos para profundizar las reformas fiscales y una mejora de la productividad y atracción de inversión extranjera directa impulsados por el Gobierno.
«Sobre El Salvador, lo que puedo decir es que se han producido importantes avances económicos positivos, respaldados por las reformas emprendidas en el marco del programa», destacó.

La responsable de las comunicaciones del FMI mencionó que los logros en seguridad del Gobierno han sido clave para el avance de las negociaciones y el crecimiento económico.
«Esto también se ve reforzado por las mejoras en la situación de seguridad en El Salvador», afirmó.
INDICADOR DE CONFIANZA
El acuerdo con el FMI forma parte de un programa global superior a los $3,500 millones, donde participan el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el Banco de Desarrollo para América Latina y el Caribe (CAF).
Para Exor Latinoamérica, una firma internacional de servicios financieros, la participación de tantos organismos se podría considerar como «una señal de confianza en el país de poder gestionar sus finanzas y ejecutar reformas estructurales»
«El hecho de que estos organismos multilaterales estén dispuestos a colaborar en el financiamiento de El Salvador refleja que, a escala internacional, se percibe al Gobierno como un socio confiable en cuanto a cumplir compromisos económicos. El acuerdo también puede ser visto como una validación del enfoque económico del Gobierno», acotaron los analistas de la firma.







