La directora del Departamento de Comunicaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), Julie Kozack, se refirió recientemente a los últimos acontecimientos relacionados con la guerra en Oriente Medio que ya impactan o pueden afectar la economía mundial.
«Ya observamos señales de perturbaciones administrativas en el estrecho de Ormuz, en Irán, que ha bloqueado el acceso aproximadamente del 20 % de los suministros de petróleo y gas licuado. La infraestructura energética de la región se ha visto dañada y ha afectado la producción», afirmó.
Kozack destacó las tres afectaciones principales debido al cierre prolongado del estrecho de Ormuz. En primer punto, señaló que los precios han aumentado hasta en un 50 % en el último mes y que el petróleo ha llegado a superar los $100 por barril, así como se interrumpieron los envíos de fertilizantes que pueden afectar la producción de alimentos en los diversos países.
Con respecto a la economía, como segundo indicador, sostuvo que cada aumento del 10 % en el precio del petróleo podría conducir a un aumento en 40 puntos básicos en la inflación global y generar una caída en la producción global del 0.1 o 0.2 %, en caso de que el conflicto persista por el resto del año.
Sobre las condiciones financieras, que ya ha generado reacciones en los mercados globales, por ejemplo, destacó que los precios de las acciones cayeron, los rendimientos de los bonos aumentaron en una serie de países incluso en economías avanzadas como Estados Unidos, Reino Unido y Europa, pero también en los mercados emergentes y economías en desarrollo aumentó la volatilidad, se apreció el dólar estadounidense y se debilitaron monedas.
«El impacto general va a depender de la duración y la intensidad del conflicto. Estamos en contacto de manera muy activa trabajando con los miembros, conversando sobre cómo anticipamos que la situación va a impactar a la economía mundial y también consultando cómo los podemos respaldar con las herramientas que tenemos en la casa», remarcó la vocera.







