El Fondo Social para la Vivienda (FSV) cierra 2025 reportando $1,062.74 millones escriturados en la gestión del presidente Nayib Bukele, gracias a las medidas de seguridad impulsadas por el Gobierno.
Los resultados acumulados por líneas de créditos son:
en vivienda nueva 12,385 créditos por $454.62 millones; en vivienda usada y otras líneas se han escriturado 24,078 créditos por $480.15 millones.
En cuanto a la vivienda recuperada se han colocado $127.97 millones, beneficiando a más de 11,000 familias.
La ministra de Vivienda, Michelle Sol, subrayó que estas cifras no solo representan el acceso a un techo digno, sino también un impulso directo al sector construcción, al mercado inmobiliario y a la generación de empleos.
«En esta gestión mejoramos las condiciones de financiamiento con tasas de interés desde 4 % y cero primas en vivienda nueva de hasta $40,000, y con tasas preferenciales para vivienda recuperada desde 2 %», afirmó la ministra Sol.
La institución informó que también se amplió la oportunidad para las familias que acceden a créditos entre $40,000 y $45,000 con una reducción en la tasa de interés, pasando del 7.25 % de interés al 5.85 %, mejorando también la prima del 8 % al 2 %. Estos cambios estarán vigentes a partir del 5 de enero.
Seguridad y confianza: bases del éxito
La funcionaria también señaló que este resultado ha sido posible gracias a las condiciones de seguridad que vive El Salvador tras la implementación del Plan Control Territorial y el régimen de excepción.
«Hoy que en nuestro país ya tenemos seguridad, la gente quiere comprar su casa y comprometerse con un crédito. Con la confianza que hoy tenemos, las familias pueden legalizar sus propiedades y construir o remodelar con la garantía de que nadie los sacará de donde viven de forma violenta», agregó la ministra.
Impacto económico y social
Más allá de la entrega de viviendas, el impacto de este logro histórico se refleja en la economía nacional. La colocación de créditos ha dinamizado la construcción, generado miles de empleos directos e indirectos, fortalecido la cadena productiva y consolidado un mercado inmobiliario más sólido.
La ministra enfatizó que estas acciones forman parte de una visión integral del Gobierno, donde la vivienda es considerada un derecho humano fundamental. «Tenemos que llegar al monto que permita que los salvadoreños puedan cubrir esa cuota mensual, por eso seguiremos trabajando de la mano de la empresa privada», aseguró.
El FSV también ha modernizado sus servicios, implementando procesos digitales que han reducido los tiempos de espera y simplificado los trámites, acercando aún más la institución a la ciudadanía.
Una de las beneficiarias es María López, madre soltera, quien optó por un crédito a través del programa Casa Mujer. «Pasamos años alquilando, sin estabilidad. Ahora mis hijos tienen su propio cuarto y podemos decir que esta es nuestra casa. Estoy agradecida porque pensé que nunca lo lograría», contó entre lágrimas.
Mirando hacia el futuro
El Gobierno reafirma que este resultado es una muestra tangible de que El Salvador avanza hacia un futuro más justo, con hogares que se convierten en el núcleo del desarrollo social.
«Cuando una familia logra tener su casa, todo cambia: hay seguridad, estabilidad, y esperanza. Ese es el país que estamos construyendo», concluyó.
El FSV ofrece actualmente líneas que incluyen vivienda nueva, usada, recuperada, traslado de deuda, compra de lote y construcción individual, además de créditos para remodelación, ampliación y mejoras (RAM).
A esto se suman programas especiales dirigidos a distintos sectores de la población, como Casa Joven, Casa Mujer, Vivienda Cercana, Vivienda Social, Aporte y Crédito, entre otros, que se han convertido en herramientas de inclusión financiera. Pueden pedir información al número 190.







