Las fuerzas del orden reprimieron ayer protestas espontáneas en Venezuela contra la cuestionada reelección del izquierdista Nicolás Maduro. «¡Y va a caer, y va a caer, este gobierno va a caer!», gritaban miles de manifestantes que marcharon en la gigantesca barriada popular de Petare, la mayor de Caracas.
«¡Que entregue el poder ya!», exclamaban otros. Ayer por la tarde, las protestas llegaron cerca de Miraflores, sede del Gobierno. «Venezuela, te quiero libre» y «Fraude electoral» fueron otros mensajes de descontento que la población plasmó en varios carteles. Varias imágenes mostraron que la gente pateó la cara de Maduro en un «banner» de propaganda.
También derribaron estatuas de Hugo Chávez. «Lo de anoche fue un robo», dijo Melanie Fiser, de 22 años, al rechazar los resultados. Manifestaciones se reportaron en varios sectores de la capital. Una de ellas, en un sector residencial y de oficinas en el este de la ciudad, fue dispersada con gases lacrimógenos. «Por la libertad de nuestro país, por el futuro de nuestros hijos, queremos libertad, queremos que se vaya Maduro», dijo a la AFP Marina Sugey, ama de casa de 42 años, en la protesta de Petare.
Las manifestaciones se desarrollaron en paralelo al acto de proclamación de Maduro, que denunció un intento de golpe de Estado «de carácter fascista».
Por la mañana, cientos de personas desde sus inmuebles se unieron a la «ola de cacerolazos», una reacción de decepción y falta de transparencia en los resultados. Las calles de Caracas amanecieron ayer desiertas, en un ambiente casi fúnebre.
Algunos comercios permanecieron cerrados en protestas frente a los resultados. La oposición, liderada por María Corina Machado, no ha llamado a estas protestas. El Gobierno acusó a la oposición de intentar desestabilizar el país a través de la violencia. El Consejo Nacional Electoral (CNE) denunció un supuesto jaqueo del sistema electoral para «adulterar» los resultados y el fiscal general vinculó a Machado con el asunto.
En estos comicios estuvo presente una pequeña delegación del Centro Carter, que pidió al CNE «que publique inmediatamente los resultados de las elecciones presidenciales a nivel de colegio electoral». Un panel de expertos de la ONU emitirá un informe confidencial.







