Durante su discurso para conmemorar el aniversario del primer año de su segundo mandato, el presidente Nayib Bukele dijo claro que el Salvador está construyendo su propio futuro.
«En El Salvador no competimos por la aprobación de quienes desean vernos fracasar. Lideramos con el ejemplo para los que quieran buscar inspiración, pero, ante todo, estamos construyendo nuestro propio futuro, en nuestro propio país, para nuestra propia gente, con nuestros propios métodos», expresó el gobernante.
La transformación que lidera el presidente Bukele se basa en buscar lo mejor para el pueblo salvadoreño, y eso se establece a partir de las necesidades reales y los retos que existen en nuestra sociedad. Eso no lo puede decir a alguien desde afuera.
Toda la historia reciente del país ha demostrado que las fórmulas dictadas por organismos internacionales, ONG y otras instituciones han terminado agravando los problemas nacionales.
El caso más palpable tiene que ver con la formación de las pandillas y su fortalecimiento debido a leyes que protegían una versión distorsionada de los derechos humanos, porque en lugar de centrarse en las víctimas priorizaban a los criminales.
Fuimos testigos de cómo un sistema judicial corrompido por los partidos políticos dejaba libres a asesinos reincidentes basándose en retorcidas interpretaciones de leyes garantistas.
También vimos cómo los gobiernos de ARENA y del FMLN se doblegaban a las directrices de fuerzas internacionales, aunque ello significara el dolor y la miseria del pueblo salvadoreño.
Ahora el país goza de una paz que jamás conoció en su historia. El Salvador se ha convertido en el país más seguro del hemisferio occidental gracias al éxito del Plan Control Territorial en combinación con el régimen de excepción.
A pesar de haber enviado a prisión a más de 80,000 integrantes y colaboradores de las pandillas, todavía hay quienes aseguran que el Gobierno del presidente Bukele pactó con las maras. Lo siguen repitiendo a pesar de que el Centro para el Confinamiento del Terrorismo (Cecot) ha demostrado, a propios y extraños, las condiciones de orden, seguridad y disciplina en las que se encuentran los ahí recluidos, todos ellos criminales, muchos de los cuales jamás volverán a recuperar la libertad, como sí lo hacían durante los gobiernos de ARENA y del FMLN.
El pueblo salvadoreño eligió al presidente Bukele para que lidere esta transformación. Juntos el Gobierno y los ciudadanos estamos construyendo un nuevo futuro para El Salvador y las nuevas generaciones.





