La noche del sábado, los fans de Gilberto Santa Rosa vivieron una velada de amor para la historia. Los románticos, los solteros y los que quieren que alguien les diga cómo se olvida un amor, todos sin excepción corearon y bailaron una a una las 20 canciones con las que el cantante dio un concierto de primer nivel.
De principio a fin, los asistentes recibieron lo que buscaban: una alta dosis de salsa. Las luces se encendieron de manera definitiva a las 8:37 de la noche, los timbales empezaron a sonar y la inigualable orquesta Salsalvador All Stars inició el concierto.
El escenario del Complejo La Hacienda, en Nuevo Cuscatlán, recibió a los salseros, en un elegante traje verde, quienes entraron con «Para no pensarte» y siguieron con «El arquitecto de tu amor», y el público ya estaba a tono. Los embajadores de la salsa centroamericana hicieron una pausa para interactuar con el público antes de la balada «Hacer nuestro el universo» y pedirles que movieran la luz del celular al compás de la música.
Su participación se elevó con varias interpretaciones de la legendaria Orquesta Los Adolescentes y del reconocido Maelo Ruiz. El mismo Santa Rosa les agradeció más tarde por su magnífica participación al abrir su espectáculo.

Salsalvador All Stars encendió la pólvora, pero el público estalló cuando alrededor de las 9:50 de la noche salió el Caballero de la Salsa en su distintivo traje, esta vez en un saco azul a cuadros grandes. En la pantalla se leían las letras «GSR» en alusión a su nombre, entonces sonó su inconfundible voz: «Déjala tranquila, entretenida con su juego de pasión que a mí me está gustando, me encanta su estrategia que me va enamorando».
Gilberto Santa Rosa brindó este gran espectáculo de la mano de la casa productora Global Promotions, que tiene una larga lista de artistas más que llegarán a deleitar en los próximos días. La noche de amor y salsa para la historia entre Gilberto y su público salvadoreño, que llenó el Complejo La Hacienda, en Nuevo Cuscatlán, apenas empezaba.
Las siguientes melodías prendieron más a los fans hasta abandonar por completo las sillas: «Montón de estrellas», «Cartas sobre la mesa», «Sin voluntad» y «Mal herido». La ovación se escuchó cuando entonó su éxito, que lanzó en 1993, «Me volvieron a hablar de ella». Antes de interpretar «Sin voluntad», el cantante se dirigió a sus admiradores para agradecer el momento: «Estoy muy contento de volver acá, gracias por la invitación y gracias por aceptar la invitación también».
Cuando eran casi las 10:15 de la noche, la velada se puso romántica más allá de los esperado y el idilio entre el salsero y su audiencia no pudo más que acompañarse con este bolero y cantar: «Lo nuestro es un amor para la historia, cada memoria nos marcará la vida entera. Lo nuestro es un amor más grande que el amor, tan grande que es mi estrella y mi bandera».



«El derroche», los besos y la ternura siguieron entre los muchos asistentes que llegaron en pareja a disfrutar el concierto.
Entre los «hits» imperdibles, más esperados del maestro de la salsa que no dejaron a nadie quieto, estuvo «Conciencia» y «Almas gemelas», dedicada a las parejas: «Tengo muchas canciones para los enamorados, si usted está con su pareja aquí esta noche, dedíquele esta», dijo el cantante.
Cuando faltaban cinco coplas para terminar, Santa Rosa presentó a su orquesta, conformada por varios de los mejores cantantes y músicos de Puerto Rico, dijo. El repertorio final empezó con el «Conteo regresivo», luego una de las primeras salsas que lo catapultó hace 33 años: «Perdóname», seguida de «Lo grande que es perdonar», que lanzó en 2005 en colaboración con Vico C.
El cierre estaba cerca. Gilberto con una cálida camaradería conversó con los asistentes en un acuerdo que fue por demás jocoso. «Yo voy a cantar esta canción ahora y cuando termine de cantar esta canción, ustedes empiezan a gritar “otra otra otra” y yo hago como que me voy, pero regreso; y yo canto esa otra y ustedes empiezan a grita de nuevo “otra otra”, y yo hago como que me voy y me voy que ya es tarde», bromeó el cantante mientras los asistentes reían.
La penúltima interpretación fue una de las que muchos consideran su preferida, dirigida para los que quieren olvidar. Por eso hizo un preámbulo y dijo en medio de risas cómplices: «Levanten la mano todos aquellos que están felizmente enamorados y felices. Bien, pues ahora bajen las manos y tápense los oídos que esto no es con ustedes. Esto es con los que están solos, los que están dejados, los que tienen el corazón roto. La mujer que no tiene suerte con los hombres no sabe la suerte que tiene [rio con el público]. Los que tenían dos boletos y les sobró uno, si ese es su caso, esta es su canción, seguro».
Acto seguido cantó: «Los días pasan y yo me siento sin darte un beso, como uno más. Cada mañana hago el intento para olvidarte, pero ¡qué va!… Que alguien me diga cómo se olvida, ¿cómo se arranca para siempre un amor del corazón? Que alguien me ayude, se me hace urgente, ando buscando, entre la gente, quien me quite este dolor».
La despedida no pudo ser más propicia para un concierto de lujo con el principal exponente del género por más de 40 años y contando, porque «Qué manera de quererte», Gilberto. Sin duda, la noche del sábado 18 de marzo pasará a la historia con canciones que son el «soundtrack» de vida de muchos de los asistentes.







