El Gobierno de El Salvador, a través del Organismo para la Implementación del Programa de Energía Nuclear (OIPEN), junto a expertos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), inauguró oficialmente la primera Misión de Diseño de Sitios y Eventos Externos SEED, un paso importante y medular para evaluar posibles lugares donde se construirá la futura planta nuclear en el país.
La misión incluye un equipo de especialistas y técnicos de alto nivel del OlEA, quienes han comenzado a desarrollar un riguroso proceso de análisis y selección de sitios, identificando aquellas zonas potenciales para una instalación nuclear, respetando parámetros como la seguridad física nuclear y la protección del medio ambiente.
«Este es uno de los pasos más importantes de nuestro programa nuclear y tenemos el acompañamiento directo del OIEA, cuyos representantes han venido a El Salvador para revisar rigurosamente todos los sitios que se han propuesto. Ellos nos han guiado bajo parámetros, requisitos y recomendaciones con las más altas normas de seguridad del Organismo», dijo Daniel Álvarez, director ad honorem del Organismo para la Implementación del Programa de Energía Nuclear en El Salvador.
Hasta la fecha, se han identificado sitios candidatos que cumplen con los criterios establecidos de seguridad y viabilidad técnica, ubicados en San Vicente y Chalatenango, áreas que, según los expertos, cuentan con todas las características necesarias para determinar un sitio potencial para el desarrollo de la futura instalación nuclear en el país.
El trabajo de selección está fundamentado en criterios científicos, ambientales y sociales, aplicados de manera sistemática y rigurosa para delimitar las zonas con condiciones favorables.
En ese sentido, la Misión de Sitios del OlEA, realiza un análisis de los aspectos técnicos que el país ha considerado para desarrollar el proceso de selección de sitios, mediante una revisión especializada y con el acompañamiento de expertos internacionales.
Este acompañamiento técnico internacional no solo fortalece la calidad del proceso de selección de sitio, sino que también reafirma el compromiso del país con el uso responsable, seguro y transparente de la energía nuclear. Asimismo, permite ampliar las capacidades técnicas, identificar oportunidades de mejora alineadas con las prácticas internacionales y generar confianza pública e institucional en dicho proyecto.
De esta manera, El Salvador consolida su ruta hacia una nueva etapa de desarrollo energético, respaldada por herramientas reconocidas a nivel global y una visión estratégica centrada en la autonomía, la seguridad y el bienestar de las próximas generaciones.







