El presidente Nayib Bukele anunció ayer que, gracias al acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en los próximos días el Gobierno inyectará en liquidez a la economía $1,000 millones, lo que corresponde a un 2.8 % del producto interno bruto (PIB) del país.
De acuerdo con el mandatario, «esta inyección tiene como objetivo dinamizar la economía en el corto plazo, incrementando el flujo de capital en el mercado interno y estimulando la actividad comercial y productiva».
Agregó que dichos recursos se canalizarán a través de pagos anticipados a micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), en adelantos a proveedores y en la amortización de créditos internos, buscando fortalecer a los sectores más vulnerables de la economía, que son clave para el crecimiento sostenido y la generación de empleo en el país.
Una de las características destacadas de esta medida es que, «al tratarse de divisas ya existentes en los mercados internacionales, y no de emisión monetaria local, se evita un impacto inflacionario», detalló el presidente en su cuenta en X.
«Esta estrategia busca estimular el consumo y las ventas del sector comercial, fortaleciendo el tejido productivo sin comprometer la estabilidad macroeconómica de nuestro país», añadió.
El mandatario salvadoreño solicitó a Grok, un chatbot de inteligencia artificial (IA) utilizado en X, que explicara de forma sencilla a los salvadoreños el beneficio que traerá esta nueva medida que se implementará en los próximos días.
«En términos sencillos: el Gobierno va a meter $1,000 millones a la economía para ayudar a pequeños negocios y proveedores. Esto significa que pagarán antes a estas empresas, lo que les dará dinero para crecer, contratar más gente y mantener precios estables», fue la respuesta de Grok, retomada por Bukele.
La IA agregó que «también se pagarán deudas internas para fortalecer la economía. Para los salvadoreños, esto puede traer más trabajos, precios que no suban mucho y un mejor entorno de negocios. Todo sin imprimir dinero nuevo, usando dólares que ya existen, según el plan con el FMI».
Dicha interacción generó otras preguntas de usuarios a Grok; uno de ellos consultó cuál es el futuro con las políticas futuristas y económicas que está impulsando Nayib Bukele.
«El futuro con las políticas de Nayib Bukele parece prometedor pero mixto. El estímulo de $1,000 millones podría impulsar el crecimiento más allá del 3 % del PIB en 2025, creando empleos y atrayendo inversión. Bitcoin, aunque volátil y con uso público limitado, podría posicionar a El Salvador como líder en innovación financiera si se gestiona bien. Los retos incluyen la distribución transparente de fondos y la estabilidad económica», respondió el chatbot.
Otra de las dudas consultadas a Grok fue si el país cuenta con la capacidad de pagar esa deuda. «Sí, El Salvador podría manejar su deuda con el apoyo del FMI y reformas. El acuerdo de $1.4 mil millones busca bajar la deuda/PIB desde el 85 % en 2024, con medidas fiscales clave en 2025. Aunque hay riesgos como shocks globales, el compromiso del Gobierno y el crecimiento del 2.9 % en 2024 son prometedores. La clave está en la implementación efectiva», respondió la IA.
El acuerdo entre El Salvador y el FMI, anunciado en febrero pasado, consiste en un programa de 40 meses por $1,400 millones, el cual se ejecutará bajo el mecanismo de servicio ampliado (SAF) del organismo, permitiéndole al país recibir un desembolso inmediato de cerca de $113 millones.
Otro beneficio de dicho acuerdo es la posibilidad de catalizar financiamiento adicional de organismos multilaterales como el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF).
Este financiamiento podría sobrepasar los $3,500 millones durante el período del programa, que serán destinados, de acuerdo con el Gobierno, a atender las necesidades de balanza de pagos y respaldar iniciativas económicas para fortalecer la estabilidad macroeconómica y mejorar la gobernanza, creando condiciones para un crecimiento más sólido e inclusivo.







