El 15 de septiembre de 2022, la población pudo disfrutar del desfile militar y policial luego de dos años de ausencia por la pandemia de la COVID-19 y las medidas de prevención, y este reencuentro no pudo ser más extraordinario, ya que la población acudió masivamente a la zona cero del desfile, en los alrededores de la plaza Salvador del Mundo, donde se había preparado logística para que adultos y niños ocuparan los graderíos provisionales y observar cada detalle del evento. Pero la población llegó temprano a esperar el ansiado inicio. Dos cañonazos anunciaban el inicio con una impresionante quema de pólvora. El azul y blanco lucía en su esplendor.
El desfile militar, encabezado por la Escuela Militar, era impresionante: los trajes de gala, la disciplina, el orden, la armonía en el personal militar. Las bandas militares ponían las marchas ejecutadas magistralmente. La creatividad y la planificación eran evidentes, cada escalón ordenado, y nadie sin perder el paso y el ritmo. Me impresionó gratamente que en esta oportunidad el personal de nuestra gloriosa Fuerza Armada se mostrara más relajado, algunos elementos sonrientes y saludando a la población, no se pudieron resistir ante tantos aplausos, gritos dándoles las gracias por llevar seguridad y porque muchos de los que estaban bajo el sol querían agradecerle al personal militar.
Luego vendría el desfile policial con su sello particular y su creatividad; la población no pudo más y comenzó a subirse en los vehículos a saludar a mujeres y hombres uniformados de diferentes divisiones y unidades policiales; también los policías disfrutaron del saludo de la población, fueron amables y se dejaron querer por la población, que quería darles las gracias y animarlos a continuar con su esfuerzo y sacrificio por la población salvadoreña.
Tanto la Fuerza Armada como la Policía Nacional Civil mostraron, además, los resultados de la fase III del denominado Plan Control Territorial: Modernización. No solo eran sus trajes y uniformes con una alta presentación e imagen como nunca habían lucido, sino que se pudo apreciar equipo, accesorios, vehículos, tecnología de punta, armamento, cascos, chalecos protectores, vehículos blindados con todo su equipamiento, como lo tienen los mejores ejércitos y policías de primer mundo. No hay duda de que tenemos una Fuerza Armada y una Policía Nacional Civil debidamente equipadas, sobre todo para proteger sus vidas y disminuir riesgos.
A pesar de que este año no se disponía de las instalaciones del estadio Mágico González para una serie de destrezas y ejercicios, los organizadores planificaron adecuadamente y aprovecharon al máximo los espacios, todos los vehículos circularon sin ningún problema, hubo una excelente sincronización.
La población acudió a agradecer a policías y militares que en los últimos meses han estado en alerta máxima para lograr la captura de pandilleros y colaboradores que tenían prisionera a la población en lo que en su lógica ellos denominaban sus territorios; este año, la población llegó a darles las gracias, a decirles que ocupan un lugar privilegiado en su corazón porque se siente libre del azote criminal de las pandillas. Qué ocasión más idónea para expresar con libertad su agradecimiento.
A todo el personal de la Fuerza Armada y Policía Nacional Civil, el reconocimiento de encuestas como Latinobarómetro, que los ubican en las primeras posiciones en América Latina, se ha quedado corto ante todo el honor y el reconocimiento de niños, adolescentes, jóvenes y adultos en este pasado desfile de independencia; la población esperó el día de independencia para decirles muchas gracias por liberarla de las pandillas criminales.






