Conforme lo anunció el pasado 15 de septiembre el presidente de la república, Nayib Bukele, el plan de gastos anual fue presentado sin brecha financiera; es decir, totalmente financiado, lo que significa que no será necesario adquirir deuda para gasto corriente como ha ocurrido con todos los anteriores presupuestos.
«El próximo año El Salvador ya no gastará más de lo que recauda anualmente. Continuaremos garantizando el cumplimiento de las obligaciones nacionales e internacionales. Todos estos compromisos serán asumidos con nuestros propios ingresos», afirmó Jerson Posada, ministro de Hacienda.
Detalló que respecto al presupuesto con que se cierra este año, el del próximo tiene una reducción de $970 millones.
«Para el presente ejercicio fiscal se aprobó una brecha de $338.6 millones y para el presupuesto 2025 estamos presentando por primera vez en décadas, una brecha de cero dólares, es decir, que el presupuesto está totalmente financiado», reiteró el funcionario.
El área social, según Posada, seguirá siendo primordial, destinando $1,535.8 millones para educación, mientras que para salud serán $1,170.4 millones, priorizando en esta última el mejoramiento de la infraestructura y equipamiento de la red nacional de hospitales.
Al ramo de seguridad y defensa nacional se han presupuestado $903.4 millones, con el propósito de mantener el histórico clima de seguridad alcanzado con la implementación del Plan Control Territorial, reforzado con el régimen de excepción.
El ministro de Hacienda agregó que con el objetivo de potenciar la modernización del país y apostar por un El Salvador más conectado se incluyeron $409.9 millones para el Ministerio de Obras Públicas y el Fondo de Conservación Vial.







