Hablar del Parque Balboa es referirse a un espacio ideal para todo período vacacional, como el que está por llegar: Semana Santa. Considerado como el primer «Centro turístico» del país, este espacio tiene una extensión de 44 manzanas, un área completa de abundante vegetación, que forman parte de las principales reservas ecológicas de El Salvador.
Ubicado en el cantón Planes de Renderos, a 12 kilómetros de la ciudad capital, el Parque Balboa fue inaugurado en 1949 gracias a la visión del presidente de la Junta Nacional de Turismo en ese momento, Raúl Contreras.
En este lugar, los visitantes encontrarán espacios para disfrutar de la increíble comida salvadoreña, así como también áreas de entretenimiento, zonas de juego, canchas de fútbol, ciclovías, juegos de diversión infantil, áreas de picnic, el castillo y un laberinto de unos 25 metros de diámetro, entre otros espacios para la convivencia y el sano esparcimiento.

Su Orquideario Balboa, un área creada especialmente para albergar a las 45 plantas que han sido traídas de diferentes parques naturales del país, dará la bienvenida a los visitantes que lleguen a visitarlo en esta época del año. Su ingreso es gratis para turistas nacionales e internacionales. Cuenta además con un estacionamiento para 500 autos. La tarifa es según la capacidad del automotor.
Además, los visitantes podrán observar sus mayores atractivos: los monumentos precolombinos a la «Diosa de la Lluvia», al «Dios del Fuego» y al «Dios del Hechizo». Asimismo, sobresalen en su interior esculturas como «La Plaza de los Próceres» y el «Obelisco». El nombre del parque fue determinado en honor al navegante español Vasco Núñez de Balboa, a quien se le atribuye el descubrimiento del Océano Pacifico.
Los turistas podrán disfrutar y degustar durante su estancia en el parque Balboa del platillo típico más preferidos por todos los salvadoreños: las famosas pupusas, una tortilla gruesa hecha a mano, de masa de maíz o arroz, rellena de ingredientes como queso, frijoles, chicharrón, entre otros.

En el Balboa hay más de 20 merenderos que ponen a tu disposición diferentes platillos. Los fines de semana te ofrecen sopas de pata y gallina, o carne a la plancha. También hay 24 pequeños negocios que te ofrecen agua, minutas, tostadas, dulces, algodones de azúcar, entre otros.
De igual manera, tienes a tu disposición la «plaza del maíz», donde puedes comprar productos derivados de este cultivo. O si quieres disfrutar del platillo típico de El Salvador, puedes dirigirte al pupusódromo, donde hay 12 restaurantes que complacerán tu paladar.







