El desarrollo económico es el principal reto en el segundo mandato del presidente Nayib Bukele. Lo dijo desde el momento en el que asumió continuar dirigiendo el país que trabajará para lograr en la economía lo que se logró en seguridad, algo tan profundo y trascendental que muchos lo califican de un «milagro».
En otras palabras, el presidente Bukele se ha propuesto replicar «el milagro de la seguridad» en la economía, lo cual no deja de ser una tarea inmensa. Pero así se veía la pacificación de El Salvador, un país controlado por los pandilleros debido a la inacción de los políticos corruptos y decadentes que prefirieron pactar con los criminales para conseguir votos en lugar de combatirlos y defender a los ciudadanos honrados.
El presidente Bukele demostró que con decisión, valentía y el respaldo popular un gobernante puede lograr lo que otros declararon imposible. Las maras están desarticuladas y sus cabecillas e integrantes están en prisión, muchos no volverán a vivir en libertad porque ahora sí pagarán por los delitos que cometieron, por todo el daño infligido a la sociedad, el terror que impusieron y las vidas que segaron.
Este ha sido el paso fundamental para proceder con la mejora de la economía. Paralelo al trabajo de las autoridades de Seguridad Pública con el Plan Control Territorial y el régimen de excepción, el Gobierno lanzó una agresiva campaña para atraer turistas al país más seguro del hemisferio occidental, lo cual ha empezado a dar frutos.
El dinamismo turístico permitirá que El Salvador aspire a culminar el año con más de 4 millones de viajeros. Solo en el recién celebrado carnaval de San Miguel hubo 2 millones de visitantes.
El principal motor de la economía es, hoy por hoy, la construcción, que es impulsada por diferentes proyectos turísticos, pero también residenciales, de comercio y logística. Solo desde la Opamss se han desbloqueado más de $4,000 millones en nuevas inversiones.
Pero no son los únicos. La Corporación de Exportadores de El Salvador (Coexport) anunció que todo el año han tenido una alta actividad, al punto que 2025 podrá cerrar con más de $14,000 millones en exportaciones. Todo un hito en el país. Los empresarios salvadoreños han estado creciendo, tanto en volumen como en calidad. Y esas son buenas noticias para todos, porque generan más trabajos y con ello se impulsa la economía nacional.






