Más de 800 hectáreas fueron arrasadas por el fuego en las montañas situadas entre las ciudades de Lucca y Pisa.
«Unas 3.500 personas se vieron afectadas», apuntó el ayuntamiento de San Giuliano Terme en un comunicado. «El viento (…) empuja las llamas ladera abajo» en dirección al pueblo de Asciano, precisó.
Según el comunicado, tres aviones cisterna y un helicóptero siguen rociando la zona donde se declaró el incendio.
Diecinueve vehículos de bomberos están desplegados y el ejército y la policía participan en las operaciones de evacuación.
Dos pabellones deportivos de la región, acondicionados para recibir a las personas evacuadas, albergan a unas 107 personas.







